Alcaraz se sacó de encima a Munar y va por otra corona en Tokio
El español perdió el primer set cuando lo tenía controlado, ajustó el saque y terminó goleando 5-7, 6-3 y 6-1. Este martes, desde las 6 de la mañana de nuestro país, define el ATP 500 de Tokio ante el checo Jiri Lehecka.
Acá no se rinde nadie, che. Menos Carlitos. Alcaraz se presentó en Tokio con la tarea que le dejó la serie ante Munar: remontar o empezar a explicarles a los periodistas por qué se dejó empatar un partido que tenía en el bolsillo. Y la realidad es que, cuando se lo propuso, pasó por encima. Victoria por 5-7, 6-3 y 6-1 y pasaporte a la final del ATP 500 de Tokio, su cuarta definición del año. Una más y empieza a parecerse a una colección de fin de temporada.
Un primer set que se le escurrió como agua entre los dedos
El arranque pintaba para paseo. El murciano estaba 5-3 arriba, con el saque a favor, y parecía que se iba al banco a tomar mate (la infusión, no el golpe) antes de terminar el primer set. Pero Munar, que no había viajado a Japón para sacarse fotos, se plantó: sostuvo su servicio en el noveno game y desató una racha de 14 puntos seguidos que le dio el set por 7-5. La pifiaba, se la cobró el tenis.
El saque como punto de quiebre
Entre el primer y el segundo set, Alcaraz se sentó con su equipo y se dijo lo que cualquier jugador de cuarenta y tantos años entiende: si seguís regalando con el servicio, te vas a casa. Los números hablan solos: pasó de cuatro dobles faltas y un magro 53% de primeros saques en la primera manga, a cero dobles y un 69% de efectividad en la segunda. Con ese ajuste, rompió tres veces el saque de Munar y empardó el partido sin discutirlo. La mejora fue el motor del quilombo a favor.
El set final, una declaración de intenciones
El tercero fue un monólogo. Alcaraz volvió a quebrar el servicio de Munar en tres oportunidades, mantuvo el suyo sin sobresaltos y cerró el set con un inapelable 6-1. La remontada tenía que ser sufrida, terminó siendo una paliza (en el buen sentido). El murciano, tercero del ranking, cumplió con el libreto: cuando le sobran los dedos para contar las finales, gana. En sus tres anteriores de 2026, se quedó con dos: el Abierto de Australia ante Djokovic y Doha frente a Arthur Fils. Solo cayó en el Masters 1000 de Montreal, frente a Sinner, en agosto. Cuatro de cuatro no se puede, pero tres de cuatro está a la vuelta de la esquina.
- El rival de este martes es el checo Jiri Lehecka, número 19 del mundo, que viene de sorprender en la otra semifinal.
- La final se juega este martes a las 6 de la mañana, hora de la Argentina, con televisación de ESPN o Disney+, según el cable del barrio.
- Alcaraz llega a Tokio después de caer en cuartos del US Open y de participar en la Laver Cup, o sea, con piernas cansadas y hambre de título.
