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Jueves, 15 de octubre de 2026
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Alerta por un Niño que pinta histórico: la NOAA ya le da 75% de chances de romper todos los registros

El Pacífico ecuatorial se calienta más rápido de lo previsto y Argentina sentiría los efectos entre octubre y febrero, con lluvias extraordinarias sobre el Litoral y riesgo de inundaciones en el norte del país.

Por Constanza NietoSociedad y vida · · hace 1 h
Alerta por un Niño que pinta histórico: la NOAA ya le da 75% de chances de romper todos los registros

Esta mañana, en la esquina de la panadería de siempre, me crucé con Mirta, que vive en el barrio de San Telmo y no falla una: lleva tres décadas mirando el cielo como quien lee el diario. Me dijo, mientras sacudía el guardapolvo, que tiene la sensación de que este verano va a ser de los que se cuentan después. Y la verdad es que, por primera vez en mucho tiempo, la ciencia parece darle la razón antes de que empiece la temporada: el fenómeno de El Niño que se está cocinando en el Pacífico tiene, según la NOAA de Estados Unidos, un 75% de probabilidades de transformarse en el más intenso desde que existen registros sistemáticos, allá por 1950.

El dato no es menor y vale la pena explicarlo con paciencia. El Centro de Predicción Climática de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) viene siguiendo el pulso del océano y, en apenas cuatro semanas, subió la probabilidad de un evento sin precedentes del 69% al 75%. Lo que se está midiendo no es simplemente la temperatura del agua, sino un indicador más afinado llamado Índice Oceánico Relativo de El Niño (RONI), que corrige el calentamiento superficial según el aumento general de los océanos tropicales. Y lo que ese índice muestra es que, entre octubre y diciembre de 2026, hay chances concretas de que se pase de los 2,5 grados de anomalía. Un umbral que ninguno de los cuatro episodios considerados "muy fuertes" desde 1950 pudo cruzar: el más bravo de todos, el de 1982-1983, se había quedado en 2,4 grados.

Lo que ya se siente en el agua

Las mediciones de agosto, que son los últimos números consolidados que difundió la NOAA, ya arrojaban cifras para prestarle atención: 1,8 grados por encima de lo normal en la región conocida como Niño 3.4, 2,5 grados en la zona Niño 3 y hasta 3,4 grados frente a las costas de América del Sur. La propia agencia estima en más del 90% la chance de que el fenómeno termine clasificado como "muy fuerte" durante el otoño y el invierno del hemisferio norte, es decir, en la primavera y el verano argentinos.

“El Niño es un fenómeno natural y global que nos está afectando y recién está empezando. Se intensificará de octubre a febrero. Es un Niño muy fuerte.”María Alejandra Cristanchi, jefa del sector de Hidrología de la Central Hidroeléctrica Yacyretá

Cristanchi, que conoce el río Paraná como pocos porque lo mide todos los días desde Yacyretá, fue una de las primeras voces técnicas en alertar que lo que viene no es una réplica de lo conocido sino algo con más fuerza. En la misma línea se expresó Marcelo Madelón, pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, que estimó que el fenómeno "posiblemente perdure hasta el otoño de 2027", lo que significa que la Argentina entera conviviría con sus efectos durante casi un año entero.

Qué le espera al territorio argentino

  • Noviembre: el exceso de lluvias se concentra en el noreste del país y el este de Entre Ríos, con más de 30 milímetros por encima de lo habitual para el mes.
  • Diciembre: las anomalías superiores a 50 milímetros alcanzan a Santa Fe, Entre Ríos y el este de Córdoba, mientras el noroeste argentino registra entre 20 y 50 milímetros por encima del promedio.
  • Riesgo de inundaciones en el norte del país: la combinación de un río Paraná ya elevado y lluvias por encima de lo normal pone en alerta a las provincias del Litoral y al NEA.
  • Mayor caudal en los ríos de la cuenca del Plata: el agua extra que cae en Brasil, Paraguay y el sur de Bolivia baja por el Paraná y llega con retraso a la Argentina, lo que puede extender las crecidas hasta bien entrado 2027.

Cuando le conté a Mirta, ya entrada la tarde y con un cortado en la mano, que los modelos de la NOAA marcan más del 90% de probabilidad de un Niño "muy fuerte", se quedó mirando la vereda un rato largo antes de contestar. Me dijo algo que me pareció la mejor síntesis posible de todo esto: "Mientras la science se pone de acuerdo, nosotros ya estamos viendo las primeras señales". Y tiene razón: en las calles del barrio todavía se nota la humedad pegajosa de las últimas semanas, los albañiles hablan de napas que no paran de subir y en las ferias del Parque Lezama ya empiezan a preguntar cuánto falta para las primeras tormentas fuertes. La meteorología, esta vez, no está exagerando: viene un Niño que va a dejar huella, y conviene tenerlo presente antes de que el calendario marque octubre.

CN
Constanza NietoSociedad y vida

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