Argentina profundiza su abaratamiento en dólares, aunque conserva los picos en indumentaria y gastronomía
Un informe privado sostiene que, en julio, los precios locales volvieron a caer frente al tipo de cambio y quedaron por debajo del promedio regional, aunque rubros sensibles siguen liderando el ranking de los más caros de América Latina.
La Bolsa de Comercio no operó ayer, pero un nuevo relevamiento volvió a poner bajo la lupa la dinámica de los precios argentinos medidos en moneda extranjera. Según el índice mensual elaborado por Fundar, durante julio de 2026 los precios locales en dólares cayeron un 0,3% y quedaron un 1,7% por debajo del promedio de América Latina, en lo que constituye el segundo mes consecutivo en el que el país se abarata en dólares frente a la región. El movimiento se explicó por una inflación interna del 2,1% (Índice de Precios al Consumidor del INDEC) frente a un avance del tipo de cambio oficial del 2,4%, una diferencia acotada pero suficiente para empujar la comparación a la baja.
Indumentaria y gastronomía, los rubros que se resisten a converger
En la comparación interanual (julio de 2026 contra el mismo mes de 2025) el resultado es todavía más elocuente: el conjunto de la economía argentina se ubica un 0,9% por debajo del promedio regional. Con respecto a julio de 2024, la brecha se amplía aún más. El relevamiento toma como referencia el Price Level Index (PLI; es decir, el Índice de Nivel de Precios que publica el Banco Mundial para comparar el poder adquisitivo entre países) y lo cruza con la evolución del dólar oficial relevada por la autoridad monetaria y con el IPC del INDEC.
- Indumentaria: 37% más cara que el promedio latinoamericano.
- Restaurantes: 53% por encima de la media regional.
- Comunicaciones: 21% arriba.
- Recreación: 39% por encima.
- Equipamiento del hogar: 7% más caro.
- Transporte: 2% sobre el promedio regional.
En contraste, alimentos se posicionó un 10% por debajo del promedio de América Latina, y también resultaron más baratos que la media la vivienda y servicios, la educación, el alcohol y tabaco, y la salud. Entre los once rubros analizados, diez mostraron bajas en dólares durante julio; el de indumentaria lideró el retroceso mensual con una caída del 4,1%, seguido por alcohol y tabaco, vivienda y servicios, y equipamiento del hogar. La única excepción fue recreación, que subió un 1,3%.
El informe también puso el foco en la dinámica de agosto, donde la tendencia se revirtió: la inflación del 1,7% superó al avance cambiario del 1,0% y volvió a encarecer los precios relativos en moneda extranjera en un 0,7%. Resta confirmar si septiembre mantendrá esa señal o si el tipo de cambio recuperará la dinámica necesaria para sostener el proceso de convergencia, que desde fines de 2023 acumula retrocesos especialmente marcados en indumentaria (-41,2%) y restaurantes (-26,5%).
