Boca se subió al podio en China y se trajo el bronce: la perlada de Casalánguida que ilusiona
El Xeneize aplastó 93-62 al RSSB Tigers de Ruanda, cosechó la medalla de tercer puesto en la Copa Intercontinental FIBA y devolvió a un equipo argentino al top tres después del subcampeonato de Quimsa en 2021. Scola se metió en el vestuario a saludar.
Che, hubo un momento en el que el Kempes entero hubiera gritado eso que grita la barra cuando la cosa se define: ". Boca, Boca, Boca". Porque este equipo de Nicolás Casalánguida, en su primera Copa Intercontinental FIBA, no se fue de China con las manos vacías. Se trajo el bronce, y eso, en criollo, vale oro (o por lo menos plata).
La perlada contra el cuadro ruandés
El 93-62 sobre el RSSB Tigers de Ruanda fue un paseo desde el salto inicial. Treinta y un puntos de diferencia, control absoluto durante los cuarenta minutos y el podio asegurado. Nada de sufrir sobre el cierre, nada de FINALINCIO (angustia de los últimos segundos con score ajustado). Esta vez, el Xeneize manejó el partido como manejó la Bombonerita en sus mejores noches: con autoridad y sin pedirle nada a nadie.
El tercer puesto tiene un condimento extra que no es menor: ningún representante argentino había terminado entre los tres mejores desde 2021, cuando Quimsa se quedó con el subcampeonato. Es decir, cuatro años de ausencia del podio internacional para los clubes de nuestro básquet. La racha se cortó en el lugar menos pensado, con la camiseta azul y oro, en el debut absoluto.
El camino hasta el bronce
- Debut con victoria: 88-78 sobre Beijing Royal Fighters, con Francisco Cáffaro como figura (17 puntos y 10 rebotes).
- Clasificación a semifinales asegurada antes de cerrar la zona, gracias al triunfo del NBA G League United sobre el anfitrión.
- Cierre de grupo con derrota 79-74 ante el propio NBA G League United: Boca llegó a estar 15 arriba pero terminó segundo y chocó contra Rytas en semis.
- Semifinal caída 77-70 frente al Rytas de Lituania, que dejó sin final al equipo de Casalánguida.
- Bronce con goleada 93-62 sobre RSSB Tigers y vuelta al podio para un club argentino.
En la final, el que levantó el trofeo fue el NBA G League United, que le ganó 89-86 al Rytas Vilnius y se sacó la espina de las dos finales intercontinentales que había perdido. Sean East II terminó con 19 puntos en el partido decisivo y Eric Dixon se llevó el MVP del torneo. Para el básquet argentino, más allá del resultado, el saldo es positivo: volvió a mostrarse en la elite y le peleó de igual a igual a equipos con otro presupuesto.
Scola, la visita inesperada y la frase que queda
“A veces se gana y a veces se pierde, pero compitieron muy bien, que es lo importante. Felicitaciones.”Luis Scola, tras visitar el vestuario de Boca en China
El campeón olímpico en Atenas 2004 estuvo en el torneo como embajador y, una vez que Boca aseguró el bronce, se acercó al vestuario a saludar al plantel. Imaginate la escena: tipos que venían de pasarla mal en la semi, con la medalla al cuello, y de repente aparece Scola en la puerta. Eso no se compra con plata, eso te queda tatuado.
El próximo rival de Boca en el ámbito local se definirá en el fixture de la Liga Nacional, y la hora se confirmará en las próximas horas según la programación oficial. Pero eso, mirá, es tarea para otro rato. Ahora toca guardar la medalla, desarmar la valija y soñar con que esto sea el piso y no el techo. Porque si este es el debut, che, qué lío se viene.
