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Martes, 13 de octubre de 2026
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Boiúna, la boa del Amazonas que se anima a dar terror en serio y sin chistes

Una película de monstruo gigante que rompe el pacto irónico del subgénero, se toma su tiempo para armar la atmósfera y entrega tensión de la buena sin pedir que nadie se ría. Crítica desde el primer baile, con recomendación para el sábado incluido.

Por Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos · · hace 1 h
Boiúna, la boa del Amazonas que se anima a dar terror en serio y sin chistes

Me levanto un domingo a la mañana con la radio prendida, suena un cuarteto bien arriba, de esos que te acomodan el alma antes del café, y me agarra el manisero ese que no falla, ese que canta lo que uno siente cuando le pasa algo bueno. Y mirá qué casualidad: me había sentado el sábado a la noche a ver Boiúna, la leyenda del Amazonas, y la terminé con una sonrisa de oreja a oreja, de esas que uno se guarda porque la película no te la devuelve con un chiste. Hace rato que una peli de bicho gigante no me trataba en serio, y eso, para mí, ya vale la entrada.

La historia va así: una criatura mitológica del Amazonas, esa boa enorme que en el folklore brasileño se llama Boiúna, se cruza en el camino de un grupo de exploradores que entran a la selva con más coraje que prudencia. La cosa suena a serie B de las de toda la vida, y lo es, pero ojo: el director decide no hacerle guiños a la cámara, no tirar chistes en medio del susto, no convertir a los personajes en caricaturas que parecen saber que están en una película. Esa decisión, que parece chica, cambia todo el resultado final.

Una serpiente que se hace esperar y por eso pega más fuerte

Lo que más me gustó, y se los digo como lo sentí en la butaca, es la paciencia que se toma la peli antes de largar a la bestia encima de la gente. Primero te cuenta de dónde sale el mito, te presenta a cada personaje con sus motives, te deja entender por qué están ahí metidos, y recién después empieza el juego del gato y el ratón. Para el que va buscando acción desde el minuto cero, el arranque puede hacerse largo; para el resto, es plata guardada que la película te devuelve con creces cuando la selva se cierra y la Boiúna empieza a rondar.

  • A la criatura la dosifican bien: aparece justo lo necesario, lo que disimula las limitaciones de producción y mantiene el misterio hasta donde tiene que estar.
  • Las escenas de acecho son de las mejores del subgénero: sucias, físicas, con tensión real, donde la serpiente comparte peligro con cocodrilos, arenas movedizas y una vegetación que no perdona una.
  • Los personajes son funcionales aunque no inoublidables, pero nadie se sale del tono serio que propone la peli, y eso ya es un mérito en un género donde abundan los sobreactuados.
  • Las muertes cumplen su función sin pretender ser la escena de culto del año, algo que se agradece porque uno termina creyendo lo que está viendo en pantalla.

La dirección es imperfecta, claro que sí, no estamos ante una obra maestra ni la peli se lo propone. Lo que sí hay es coherencia: se nota que el director sabe qué tipo de película quiere hacer y no se traiciona en el camino. La moraleja es de las previsibles, la estructura no te sorprende, y cuando termina uno no se queda con la sensación de haber visto algo que va a cambiar el género. Pero, te digo más, tampoco te levantás con bronca por haberte gastado la plata del cine. Y en tiempos donde abundan los bodrios disfrazados de peli de monstruo, eso ya es muchísimo.

El veredicto: serie B con dignidad, ideal para una noche de Halloween sin reírse

Boiúna no esconde lo que es: una peli de bajo presupuesto dentro de un género acotado. Su mérito más grande es haber trabajado con honestidad dentro de esas coordenadas, sin pedirle a la saga de Sharknado que le pase el manual del humor involuntario. Es un estreno pensado para la temporada de Halloween, ideal para quien quiera pasar un buen rato con tensión de la buena sin necesidad de que nadie le guiñe el ojo a cada rato.

Mi recomendación, si me permitís el consejo de alguien que se sienta en la butaca como si estuviera en un baile: andá a verla, dejate llevar por la selva, y no te quejes si al principio parece que no pasa nada. La paciencia tiene su premio, y la Boiúna, cuando aparece, te lo cobra con creces. Y para el sábado que viene, si te pinta una noche de terror en serio, Boiúna es la opción. Después, si te quedan ganas, te metés en el baile y le dedicás un cuarteto a la boa, que bien lo merece. Cuarteto y espectáculos, soy Luz Brizuela, y me despido hasta la próxima función.

LB
Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos

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