Central se quedó con la Supercopa y dejó a Estudiantes masticando bronca hasta en el túnel
El Canalla ganó 3-1 en Santiago del Estero con un penal de Di María que el Pincha sigue masticando. Terminé el partido con piñas entre los planteles y aplausos de ironía en la premiación.
Costó, pero la Copa ya duerme en Arroyito. Central dio vuelta la historia y se trajo la Supercopa Internacional a casa después de un 3-1 que dejó más tela para cortar que un mantel en el Patio Olmos. La final se jugó en Santiago del Estero, en el Madre de Ciudades, y se definió con polémica, incidentes y un final a las piñas que terminó de calentar todo lo que ya estaba hirviendo.
El penal que nadie se banca
La jugada de la discordia fue el penal que le cobraron a favor del Canalla. Darío Herrera vio una carga de González Pírez sobre Copetti en la puerta del área, se tomó su tiempo, miró el VAR y señaló los doce pasos. Fideo Di María se hizo cargo y la mandó a guardar. ¿Fue o no fue? Estudiantes salió a la cancha a decir que no fue, y la discusión seguirá dando vueltas por un buen rato.
- El penal sancionado por Herrera tras la revisión del VAR por la jugada entre González Pírez y Copetti.
- Una infracción de Elías Verón contra Gaich que el Pincha reclamó como segunda amarilla.
- Una mano de Ovando dentro del área que el árbitro no sancionó en ningún momento del partido.
La bronca se pasó de la tribuna al túnel
Lo que pasó sobre la hora dejó picando el encuentro. Cuando el árbitro marcó el final, algunos jugadores de uno y otro lado se trenzaron en la cancha y la cosa siguió en el pasillo hacia los vestuarios. Hubo empujones, insultos cruzados y un clima caliente que la transmisión dejó ver entre líneas. Después del pitazo final, la tensión se traslado al túnel y termino con golpes entre integrantes de ambos planteles.
Verón, Tapia y los aplausos que hablan
Juan Sebastián Verón no se quedó callado ni un segundo. Desde la platea saludó el penal con una sonrisa y unos aplausos de ironía que se hicieron virales al toque, y al final del partido fue a buscarlo cara a cara a Herrera. Tuvo que intervenir la seguridad para separarlo. Más tarde, en la premiación, los jugadores de Estudiantes aplaudieron con la misma ironía cuando Claudio Tapia le entregó las medallas al árbitro y sus asistentes. La Brujita igual levantó el teléfono para felicitar a Central por el título, porque en esta profesión las formas también cuentan.
“Central terminó esta vez con el trofeo, en una definición atravesada por los reclamos y los incidentes. ¿Qué balance hacés de la final?”Pregunta de la redacción
Lo del final fue el combo completo: penal cobrado, segunda amarilla no cobrada, mano ignorada y piñas en el túnel. A veces el fútbol te da revancha, y Central la aprovecho a fondo. Ahora se le viene Lanús, el sábado a las 21:30, en el Gigante de Arroyito.
