Cerúndolo sacó a relucir su carácter y ya está en octavos del ATP 500 de Pekín
El argentino revirtió un arranque adverso frente a Van De Zandschulp, lo ganó por 5-7, 6-4 y 6-3 y quedó a un paso de los cuartos en China. Ahora lo espera el checo Mensik, al que ya le ganó las dos veces que se cruzaron.
Mucha plata, como dicen en el Kempes cuando el equipo la pifia y después se reinventa: así jugó Francisco Cerúndolo en su debut en el ATP 500 de Pekín. Arrancó abajo, se acomodó sobre la marcha y terminó firmando un triunfo con la firma del que sabe sufrir: 5-7, 6-4 y 6-3 sobre el neerlandés Botic Van De Zandschulp, en dos horas de tenis a cara de perro.
Cómo se construyó la remontada
El primer set fue un dolor de cabeza. Cerúndolo arrancó 0-2, salvó tres bolas de rompimiento y se metió 5-5, pero el neerlandés le rompió el saque en el duodécimo juego y se lo llevó 7-5. Parecía noche cerrada, hasta que el argentino prendió la linterna. En el segundo parcial metió la única ruptura del set para pasar 4-3 y sostuvo esa diferencia hasta mandar la historia a un tercero que iba a ser a todo o nada.
La definición tuvo un momento bisagra: con 3-2 arriba y su servicio, Cerúndolo tuvo que aguantar dos chances de quiebre de Van De Zandschulp. Las sacó como pudo, con la cabeza más que con la muñeca, y más tarde volvió a romperle para sentenciar el partido. Carácter puro, de esos que a los 40 años uno agradece ver en una cancha.
La agenda argentina en Asia, un balance con más espinas que flores
- En Pekín, Cerúndolo fue el único que festejó. Navone cayó ante el australiano De Miñaur por 7-6 (4) y 6-2, en una actuación sin respuestas.
- Báez se llevó el primer set ante el chino Shang, pero terminó perdiendo 5-7, 6-3 y 7-5, otra remontada en contra que duele.
- En Tokio, Etcheverry arrancó arriba frente a Tsitsipas y terminó cayendo 4-6, 6-3 y 6-4. Se vuelve con las manos vacías pero con la certeza de que le compitió a un top.
Lo que viene: Mensik, un rival conocido
El próximo compromiso de Cerúndolo será ante el checo Jakub Mensik, número 14 del ranking, que viene de dejar en el camino al kazajo Alexander Bublik por 6-4 y 7-6 (5). El dato que invita a soñar: el argentino le ganó los dos cruces previos, uno en la ronda inicial de Pekín 2024 y otro en los cuartos de Madrid. Día y horario, por confirmar. Pero el morbo ya está servido: tercera vez que se ven, tercera oportunidad de ratificar quién manda en el historial.
Mentira sabía que el europeo iba a ser un trámite: cada vez que se cruzaron fue palo y palo. Esta vez, con una remontada encima y el público chino todavía fresco, Cerúndolo tiene con qué ilusionarse. Lo seguimos al pie de la cancha, como siempre, con la libreta abierta y los ojos bien abiertos.
