Criar a un bebé en el primer año de vida demanda casi $571.000 mensuales y el cuidado explica dos tercios de esa cifra
Según la última estimación del INDEC, el costo mensual de crianza de un menor de un año ascendió a $570.832 en septiembre, con una suba interanual del 30,6%. El peso del tiempo de cuidado, valuado a valores de mercado, supera con holgura al de los bienes y servicios.
El INDEC difundió su estimación mensual del costo de crianza para el primer año de vida y la cifra alcanzó los $570.832 en septiembre, un monto que, proyectado a doce meses, equivale a $6.849.984. Llevado a una base diaria, representa alrededor de $19.000 por jornada, un número que pone en perspectiva el esfuerzo económico que implica la llegada de un hijo en la Argentina actual.
El organismo nacional de estadística (ente público encargado de medir la evolución de precios, salarios y condiciones de vida en el país) construye ese valor con dos grandes componentes. Por un lado, la canasta de bienes y servicios —alimentos, indumentaria, transporte, salud, educación y vivienda— ajustada en función de la proporción que consume un bebé respecto de un adulto. Ese rubro se ubicó en $184.912 mensuales.
El cuidado, el componente más pesado
El segundo componente, y el que más incide en el resultado final, es el tiempo dedicado al cuidado del menor. El INDEC estima que un bebé menor de un año requiere alrededor de siete horas diarias de atención, lo que suma aproximadamente 147 horas por mes, y las valúa a una tarifa de $2.625 la hora, equivalente a la remuneración de quienes se desempeñan en el servicio doméstico cuidando personas (categoría enmarcada en el régimen especial de personal de casas particulares). Multiplicado, arroja $385.920, es decir, el 67,6% del total.
Esa proporción resulta clave para interpretar la cifra: de cada $570.832, unos $386.000 corresponden al tiempo dedicado al bebé y no a bienes efectivamente comprados. En la mayoría de los hogares, ese trabajo lo realizan los padres, las madres, los abuelos u otros familiares sin percibir una remuneración; el informe lo hace explícito y le asigna un valor monetario, lo que torna visible un costo que suele permanecer fuera de los registros. Cuando ese cuidado se terceriza —por contratación de personal o mediante una guardería—, el monto irrumpe de lleno en el presupuesto familiar.
- Costo mensual de crianza (bebé menor de 1 año): $570.832
- Proyección anual: $6.849.984
- Componente bienes y servicios: $184.912 (32,4% del total)
- Componente cuidado: $385.920 (67,6% del total)
- Variación interanual: +30,6% respecto de septiembre de 2025
- Tarifa horaria de cuidado utilizada: $2.625
- Horas mensuales de atención estimadas: 147
La comparación interanual y la mirada de conjunto
En relación con el mismo mes del año anterior, el costo total registró una suba del 30,6%, dado que en septiembre de 2025 la canasta para menores de un año se ubicaba en $436.988. Sin embargo, el aumento no fue homogéneo entre componentes: los bienes y servicios avanzaron 38,7% (de $133.300 a $184.912), mientras que el cuidado se incrementó 27,1% (de $303.687 a $385.920). De este modo, el ritmo de los precios de los bienes superó al de la remuneración horaria del cuidado.
El primer año de vida tampoco constituye la etapa más costosa dentro de la tabla del INDEC. Entre uno y tres años, cuando los niños aún no han ingresado al jardín de infantes y precisan alrededor de ocho horas diarias de atención, el costo se eleva a $679.816 mensuales, unos $109.000 por encima de la etapa anterior. Con el inicio del nivel inicial, el gasto en cuidado tiende a moderarse, aunque los bienes y servicios continúan creciendo a medida que el niño crece: a los 4 o 5 años el costo mensual alcanza los $579.752, y entre los 6 y los 12 años asciende a $728.850, el valor más alto de la serie.
En síntesis, la cifra de $570.832 combina una medición objetiva de bienes y servicios con una valoración económica del trabajo de cuidado, históricamente no remunerado en los hogares argentinos. Resta por confirmar cómo evolucionará esta canasta en los próximos meses, en un contexto en el que la dinámica del empleo registrado en casas particulares y la actualización de los salarios del sector pueden modificar el peso relativo del componente más oneroso de la estructura.
