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Domingo, 11 de octubre de 2026
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Cuando la linterna se enciende en Nebraska y el misterio se vuelve pesadito

La nueva serie de DC con Hal Jordan y John Stewart deja de lado los golpes marcianos y se planta de lleno en el thriller policial con ecos a las miniseries más oscuras. Cuento qué me pareció y por qué puede terminar siendo la sorpresa del año.

Por Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos · · hace 1 h
Cuando la linterna se enciende en Nebraska y el misterio se vuelve pesadito

Muchachos, arranco con la letra que no puede faltar: «Yo soy si me apagan, igual me enciendo» — bueno, exagerando un poco, porque la nueva apuesta de DC pone a dos linternas a investigar en el medio de la pampa norteamericana, y la cosa pinta para quedarse prendida toda la noche. Se trata de Linternas, la serie que tiene a Hal Jordan y a John Stewart como protagonistas y que, lejos de quedarse en la pirotecnia de siempre, se manda con un thriller de aquellos que te dejan pegado al sillón.

Yo, que vengo siguiendo a estos personajes desde que era pibe y compraba los cuadernillos en el kiosco de la esquina, te cuento: Hal Jordan, el veterano de mil batallas, y John Stewart, el discípulo que le pisa los talones, reciben una señal rara en el anillo. Una proyección holográfica sale del propio artefacto de Hal y los manda directo a Rushville, un pueblo perdido de Nebraska, en pleno 2016. A partir de ahí, lo que empieza como una salida de campo se transforma en una conspiración que se va agrandando hasta poner en jaque la seguridad del planeta entero. Nada raro para estos personajes, pero lo interesante es cómo lo cuentan.

Misterio antes que piñas

El tono de la serie está a años luz de las superproducciones de acción a las que DC nos tiene acostumbrados. Acá lo que manda es el enigma, la tensión de capítulo a capítulo, ese andar silencioso que tienen las miniseries policiales norteamericanas más oscuras, con climas densos y personajes que cargan sus propios fantasmas. La acción aparece, claro que aparece, pero está al servicio de la trama y no al revés. Y eso, para mí que vi de todo en este género, marca la diferencia.

Detrás del proyecto están dos tipos que saben lo que hacen: Tom King, con una trayectoria enorme escribiendo cómics para la editorial, y Damon Lindelof, que ya había laburado con material de DC cuando se mandó la adaptación de Watchmen. Los dos construyeron la serie por fuera de las continuidades cinematográficas que ya conocemos, así que no hay que estar al día con ningún film anterior para meterse de cabeza. Se plantan solitos y eligen su propio terreno.

Dos linternas, dos mundos

  • Kyle Chandler se pone la capa, o mejor dicho el anillo, de Hal Jordan, el veterano cansador pero querible.
  • Aaron Pierre interpreta a John Stewart, el discípulo con la mirada larga y las preguntas filosas.
  • La diferencia de edad, de criterio y de cómo llevan el peso del uniforme sostiene gran parte del peso emocional de la serie.
  • El vínculo entre ambos es el verdadero motor: se rozan, se bancan y se complementan mientras la conspiración los va apretando.

Si vos sos de los que esperan piñas voladoras de la primera a la última escena, capaz esta historia te sorprende y te descoloca un poco, y eso justamente, a mi entender, es lo que la hace respirar distinto. La crítica del lado de allá del charco la puso entre las mejores ficciones de ciencia ficción del año, y uno, que es desconfiado por naturaleza, les viene dando la derecha.

Mi recomendación para el sábado a la noche

Yo te diría que este sábado te reserves la noche, te prepares un buen mate, bajes el volumen del barrio y le des play al primer capítulo. Si después del segundo seguís enganchado, te aviso que la semana que viene vamos a estar hablando de Linternas en cada conversación. Y si te aburre, también me lo contás, así discutimos en buena onda como manda el cuarteto de cada uno. Hasta la próxima.

LB
Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos

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