Doce series para darle play sin saber por dónde arrancar: de El colapso a Big Boys
Un recorrido por ficciones que mezclan suspenso, comedia y dramas familiares, con opciones para todos los tiempos y todos los ánimos: desde los veinte minutos de un capítulo hasta las seis temporadas de una clásico entrañable.
Te juro que cada vez que me siento frente al catálogo de alguna plataforma me pasa lo mismo: me quedo como hipnotizada mirando el scroll infinito sin decidir qué ver. Por eso, cuando me topé con esta selección de doce ficciones que mezclan suspenso, comedia y dramas familiares, sentí que me estaban haciendo un favor. Hay de todo un poco, desde capítulos breves que se ven en un café con leche hasta series largas para maratonear un domingo entero. Y como soy de las que opinan que la duración a veces manda, te las cuento agrupadas para que elijas según el tiempo que tengas y, sobre todo, las ganas que te acompañen.
Para los que quieren algo corto y distinto
Si la noche te pide algo rápido pero con aire cinematográfico, arrancá por El colapso. Son ocho episodios de unos veinte minutos cada uno, rodados en plano secuencia, y cada capítulo cuenta una historia independiente sobre personajes que intentan sobrevivir cuando la sociedad se va desmoronando. Es de esos formatos que te agarran de las solapas y no te sueltan, ideal para maratonear antes de dormir o para ver un par de capítulos luego del trabajo y quedar con ganas de seguir.
Cuando el plan es entregarse a una saga
Si en cambio sos de las que necesitan una familia que adopte durante semanas, hay dos opciones que son puro abrazo. Por un lado, Los Durrell, con cuatro temporadas que siguen a una familia inglesa que se va a vivir a Corfú, basadas en los libros autobiográficos de Gerald Durrell. Por el otro, Todas las criaturas grandes y pequeñas, que ya lleva seis temporadas y tiene como protagonista al joven veterinario James Herriot en la Yorkshire rural. Las dos son de esas series que te hacen sentir que estás en casa, con la pava en el fuego y la mesa servida.
El suspenso va por tres caminos distintos
Para los que buscan intriga hay menú variado. La ruta del dinero es una producción danesa donde el hallazgo de un trabajador muerto en un parque eólico destapa prácticas empresariales oscuras. Glue, creada por Jack Thorne, se mete en un pueblo rural inglés y tira de un hilo que empieza con un cadáver debajo de un tractor y termina exponiendo los secretos de un grupo de adolescentes. Y si te gustan las conspiraciones a gran escala, Utopia, escrita por Dennis Kelly, pone a unos usuarios de un foro detrás de un manuscrito que parece anticipar catástrofes, lo que los convierte en blanco de una organización que los persigue.
Historias para sentir un poco de todo
También hay lugar para los vínculos, las pérdidas y las amistades que nos marcan. En The Virtues, Stephen Graham interpreta a Joseph, un hombre que vuelve a Irlanda para enfrentar un trauma de su infancia y reencontrarse con su hermana. Big Boys, con tres temporadas, trabaja el duelo desde la vida universitaria: Jack llega a la facultad después de un año en su casa tras la muerte de su padre y conoce a Danny, su compañero de cuarto. Y para los que prefieran amistades adultas, Leonard y Hungry Paul, con Alex Lawther y Laurie Kynaston, recorre cómo una pérdida, una boda y un romance modifican las rutinas de dos personajes entrañables.
- Queer As Folk: tres hombres gays en Manchester, una piedra angular de la representación.
- Nolly: Helena Bonham Carter como Noele Gordon, la estrella televisiva que sacudió la pantalla británica.
- Such Brave Girls: las hermanas Josie y Billy y su madre soltera, con un humor que duele y alivia por igual.
