El finde largo llega con paraguas el sábado y algo de sol el lunes: cómo se reparte el tiempo en Buenos Aires
El Servicio Meteorológico Nacional anticipa un sábado pasado por agua con ráfagas de hasta 50 kilómetros por hora, un domingo amable y un lunes sin una gota. Para quien puede elegir el momento de salir, la clave está en pasar el sábado bajo techo y guardar lo mejor para el final.
Me crucé esta mañana con Zulma, que vive a dos cuadras de mi casa en el barrio de Once, y me contó sin mucho entusiasmo que tenía pensado un asado para el sábado al mediodía con tres amigas del colegio, pero que ya estaba pensando en moverlo al domingo. La miré con la cara de quien también tiene planes al aire libre y entiende perfectamente esa duda existencial que se repite cada vez que aparece un finde largo en el calendario: ¿llueve o no llueve? La consulta, en este caso, tiene respuesta oficial del Servicio Meteorológico Nacional, y la verdad es que el panorama viene partido en dos entre la lluvia y el sol.
El sábado 10 de octubre es, sin rodeos, el día más complicado del fin de semana. Las chances de lluvia no son uniformes a lo largo de la jornada, sino que se concentran en las horas en que la gente todavía duerme: durante la madrugada, la probabilidad de precipitaciones se ubica entre el 40% y el 70%, con una temperatura de 15 grados y ráfagas que pueden alcanzar los 50 kilómetros por hora, suficiente como para tirar abajo una sombrilla mal plantada en una vereda o para convertir una espera en la parada del colectivo en una experiencia poco recomendable. A medida que pasan las horas, el panorama se calma un poco: entre la mañana y la tarde la probabilidad baja a una franja del 10% al 40%, y por la noche cae a apenas un 0% a 10%. La máxima del día se va a quedar en 17 grados y la mínima en 13, nada fuera de lo normal para esta época del año en la ciudad, pero con la humedad y el viento la sensación puede ser otra.
Domingo amable y lunes sin una gota
El domingo 11 cambia el escenario de manera razonable. El cielo se presenta parcialmente nublado, la máxima sube a 19 grados y la mínima se ubica en 12. La probabilidad de lluvia se mantiene muy baja en todos los turnos del día, en una franja que va del 0% al 10%. El viento también afloja respecto del sábado: sopla entre 7 y 12 kilómetros por hora durante la mañana, y sube a una franja de 13 a 22 kilómetros por hora hacia la tarde y la noche, sin ráfagas previstas. Es, en definitiva, el día más recomendable para hacer aquello que el sábado no se pueda hacer, ya sea un asado, una salida a un parque o una caminata larga por algún barrio.
El lunes 12 termina de consolidar la mejora que arrancó el domingo. El organismo no anticipa precipitaciones en ningún momento de la jornada, con temperaturas entre 13 y 18 grados y un cielo que arranca algo nublado de madrugada y va despejando hacia la tarde. Para quienes tengan la posibilidad de tomarse el día y armar un mini escape, el lunes es la mejor ventana del finde largo.
- Sábado 10: madrugada con probabilidad de lluvia del 40% al 70%, ráfagas de hasta 50 km/h y temperaturas entre 13°C y 17°C.
- Domingo 11: cielo parcialmente nublado, probabilidad de lluvia del 0% al 10%, temperaturas entre 12°C y 19°C, sin ráfagas.
- Lunes 12: sin precipitaciones en toda la jornada, temperaturas entre 13°C y 18°C, cielo que despeja hacia la tarde.
- Martes y miércoles: mínimas de 14°C y máximas de 18°C, con cielo parcialmente nublado y sin lluvia.
- Jueves: leve ascenso de la temperatura, máxima de 19°C y probabilidad de lluvia del 0%.
Lo que viene después del finde
Más allá del fin de semana largo, las previsiones para el resto de la semana pintan estables. El martes y el miércoles se esperan mínimas de 14 grados y máximas de 18, con cielo parcialmente nublado y sin lluvia en ninguno de los dos días. El jueves la temperatura sube un escalón, con una máxima de 19 grados y probabilidad de precipitaciones del 0%. Es decir, quien pueda aguantar la tormenta del sábado va a encontrar varios días seguidos de tiempo tranquilo en la ciudad.
Volví sobre la tarde a la casa de Zulma, en el mismo barrio de Once en el que la encontré esta mañana, y le conté el pronóstico completo. Me dijo que ya había llamado a sus amigas para correr el asado al domingo y que, de paso, pensaba dejar el lunes libre para llevar a los chicos al parque. La verdad es que es una estrategia razonable: pasar el sábado a resguardo, aprovechar el domingo desde temprano y guardar el lunes como cierre dorado. Para quienes estén armando planes en Buenos Aires, esa secuencia es probablemente la mejor manera de sacarle jugo al finde largo sin que el tiempo les juegue una mala pasada.
