El Madrid se ahoga en Sofía y firma un arranque que duele en la historia
El equipo de Campazzo y Deck cayó 102-98 ante Hapoel Tel Aviv y arrancó la temporada europea con tres derrotas por primera vez en 68 años. Una remontada a medias volvió a quedar corta en el cierre.
Arrancamos la columna desde la tribuna del Kempes, imaginándola: tres caídas al hilo en Europa para el Real Madrid, algo que no pasaba desde que se inventó la Copa de Europa, allá por 1958. Cuesta creerlo, pero los papeles no mienten. El gigante de siempre, el de las galeras y los oros largos (así le decimos en Córdoba al que presume de ganador), se fue al piso por tercera vez consecutiva en este inicio de Euroliga, esta vez 102-98 frente al Hapoel Tel Aviv en Sofía. Una bolita de arroz, como decimos cuando algo pesa y se repite: el Madrid volvió a perder de visitante y volvió a dejar la misma sensación a medio camino.
Una remontada con firma argentina, pero sin gol
Los argentinos estuvieron en la rotación, con el detalle incluido. Facundo Campazzo cerró con 3 puntos y 7es (perdón, se me cruzó el cable: 7 asistencias), mientras que Gabriel Deck apenas sumó un punto. Poca cosa. La firme a media distancia, le decimos en el barrio cuando el tiro entra con suspense. El Madrid llegó al descanso 63-43 abajo, con Zach LeDay haciéndole daño desde el perímetro y Bruno Caboclo firmes (valga la redundancia) en la pintura. Parecía liquidado. Y sin embargo, el equipo reaccionó: metió un parcial de 17-0 con Tavares en el barro, Smith afinando la muñeca desde los tres, Maledon y Luwawu-Cabarrot atacando en velocidad, y dio vuelta el partido 75-74 antes de que el tercer cuarto terminara empatado en 75. Una joyita, le decimos al golazo con sabor a hazaña. Pero duró poco.
En el último período, Hapoel volvió a carburar, el ataque del Madrid perdió aire y la definición llegó desde la línea de tiros libres, esa zona donde el equipo de Tel Aviv no perdonó. Cuatro puntos de diferencia final, una derrota más y un récord histórico que el club preferiría no haber firmado: tres caídas en sus primeros tres partidos europeos, una marca que duele más viniendo del campeón de la Supercopa hace apenas doce días. La Supercopa quedó en la vitrina, sí, pero en Europa el casillero de victorias sigue vacío.
El calendario no da respiro
El próximo partido del Madrid será el jueves que viene como local ante el París, a las 16:00 hora de la Argentina (la confirmación oficial de día y horario la esperaremos, porque en Europa cambian los horarios como de camiseta). Ahí tendrá que empezar a sumar, porque si no, el arranque empezará a parecerse más a una pesadilla que a un mal trance. ¿Qué necesita ajustar? Mantener la intensidad de la remontada durante los cuarenta minutos, no solo en el segundo tiempo. Y de paso, encontrarle el gol a Campazzo y devolverle a Deck la confianza. Dos argentinos que, en una plantilla llena de estrellas, suelen ser la diferencia. Hoy no lo fueron.
- Madrileños perdieron por tercera vez en sus primeros tres partidos de una competencia europea, una marca sin precedentes en 68 años de historia en la Copa de Europa.
- Campazzo terminó con 3 puntos y 7 asistencias; Deck sólo anotó un punto.
- El equipo llegó al vestuario perdiendo por 20 (63-43) y logró pasar al frente 75-74 antes del cierre del tercer cuarto.
- La definición llegó desde la línea de tiros libres, donde Hapoel no perdonó.
- El próximo compromiso del Madrid será el jueves como local frente a París, en horario a confirmar.
