El soldadito que viaja en el tiempo: cuando “La bola negra” rescata un clásico de 1928 con la voz de Judeline
Una canción que nació en las tablas de Madrid, se usó como himno durante el franquismo y ahora vuelve a sonar en una película con un registro distinto, de la mano de una de las voces jóvenes más comentadas del momento.
Vuela, vuela, palomita, vuela y dile a mi morena…” Quien haya escuchado alguna vez esa melodía sabe que tiene más capas que una cebolla. La “Soldadito español” es de esas canciones que parecen simples a primera oreja pero que, si uno raspa un poco, descubre que arrastran casi un siglo de historia, de guerra, de tablas, de uniformes y, ahora también, de cine. Y lo más lindo de todo: vuelve a sonar, esta vez en “La bola negra”, la película de Isa Campo, con la voz de Judeline dándole una vuelta de tuerca. Y ojo, que no es un capricho moderno: la historia de este tema es un viaje en serio.
Para entender por qué este temón sigue vigente hay que retroceder hasta 1928, cuando en el Teatro Price de Madrid se levantó el telón de “La orgía dorada”, una revista teatral que, atención, firmaban Jacinto Guerrero en lo musical y Pedro Muñoz Seca en la letra, con Tomás Borrás y Pedro Pérez Fernández completando el libreto. La obra era un artefacto enorme, de diecinueve cuadros, que giraba en torno a un dramaturgo que tenía que armar un texto sobre la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929, que se venía.
Una canción que nació con olor a pólvora
En ese contexto, la “Soldadito español” no aparecía de adorno: la composición miraba de frente a los soldados que habían combatido en las guerras de Cuba, Filipinas y el Rif. Y acá viene el dato que a mí, personalmente, me dio escalofríos: la canción se creó en los últimos días de la guerra del Rif, un conflicto que dejó miles de muertos. O sea, no estamos hablando de un pasquín festivo, sino de una pieza que nació pegada al ruido de los fusiles y al luto de las familias.
Marujita, el franquismo y el “homenaje al soldado”
Como suele pasar con las canciones que pegan fuerte, el tema fue cambiando de dueño con los años. Durante el franquismo volvió a circular con fuerza, y una de las versiones más recordadas es la de Marujita Díaz, que la cantaba vestida con uniforme militar, imagen que quedó tatuada en la memoria colectiva. Hasta el Ministerio de Defensa salió a ponerle marco, aclarando que la canción buscaba “enardecer y homenajear al Ejército a través de su figura más humilde, pero más importante: el soldado, el soldadito español”. Dicho en criollo: la hicieron propia y la transformaron en casi un himno.
Judeline le baja el volumen y le sube la intimidad
Ahora bien, lo interesante de la versión que suma “La bola negra” es el cambio de registro. Según cuenta la información que manejamos, la interpretación de Judeline modifica el tono de las lecturas anteriores y presenta el tema desde un lugar más contenido, más íntimo, sin la épica marcial de otras épocas. La elección musical no es capricho: acompaña una escena puntual del largometraje y vuelve a poner sobre la mesa el origen, las transformaciones y las distintas lecturas que tuvo la canción desde aquel lejano 1928.
Lo que viene: el 16 de octubre, a las plataformas
Para quienes quieran escucharla en bucle o analizarla cuadro por cuadro, la versión de Judeline de “Soldadito español” tiene previsto su desembarco en plataformas digitales el próximo 16 de octubre. Ahí se podrá medir, nota por nota, cuánto cambió la canción y cuánto sigue siendo la misma de hace casi cien años.
- “La orgía dorada” se estrenó el 23 de marzo de 1928 en el Teatro Price de Madrid, con 19 cuadros en escena.
- La música fue de Jacinto Guerrero y la letra original, de Pedro Muñoz Seca, con libretto de Tomás Borrás y Pedro Pérez Fernández.
- El tema evocaba a los soldados de las guerras de Cuba, Filipinas y el Rif y se compuso en los días finales de la guerra del Rif.
- Marujita Díaz popularizó una versión con uniforme militar durante el franquismo, y el Ministerio de Defensa la vinculó a un homenaje al soldado.
- La versión de Judeline, incluida en la banda sonora de “La bola negra”, llega a plataformas el 16 de octubre.
Mi recomendación para este sábado es la de siempre pero con una vuelta de rosca: si te cruzas con alguien que tararea el “vuela, vuela, palomita”, sentate un rato y preguntale qué versión conoce. Te vas a encontrar con historias que van desde un teatro de Madrid en 1928 hasta una sala de cine actual, pasando por uniformes, guerras y hasta un Ministerio de Defensa opinando de coplas. La música, cuando es buena, no envejece: se muda de ropa. Y esta vez, se mudó a una voz que le baja el volumen a la épica y le sube el volumen al oído. Hasta la próxima, cuartetero.
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