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Martes, 6 de octubre de 2026
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El último baile en el Kempes deluxe: Otamendi le pintó el 1-0 a Benín en la noche de Messi

Un centro del diez y una definición del marcador central le dieron la ventaja parcial a la Selección en un Monumental que explotó de emoción. La Pulga se despidió con todo: ovación a los diez minutos, fuegos artificiales y la sonrisa de siempre.

Por Emiliano OviedoDeportes · · hace 48 min
El último baile en el Kempes deluxe: Otamendi le pintó el 1-0 a Benín en la noche de Messi

Bueno, muchachos, dejémonos de hinchar y arranquemos con la verdad: cuando el Monumental se enciende así, con bengalas, con la camiseta gigante y con los pibes del diez entrando al campo, uno se da cuenta de que esto no es un simple amistoso. Es la fiesta de Lionel Messi, y la Selección arrancó ganándole 1 a 0 a Benín con un gol de Nicolás Otamendi que llegó en el momento justo, cuando el primer tiempo se había ido sin abrir el marcador.

El tanto del marcador central, ese tipo que siempre la mete cuando hay que meterla, cayó a los pocos minutos del complemento. Centro de Messi desde la izquierda, esa pelota parada que parece un delivery de pocillo caliente (servicio justo y a tiempo, dirían los viejos del café), y Otamendi la empujó con la derecha para hacer explotar Núñez. Scaloni había decidido mandar al segundo tiempo a los mismos once que terminaron la primera etapa, una señal de que el mensaje era claro: a buscarlo.

El arco se hizo esperar, pero llegó

Porque la primera parte fue un martirio para el arco de enfrente. Dandjinou, el arquero de Benín, se erizó como gato de barrio en noche de tormenta. Le sacó un tiro libre al diez que tenía destino de gol, y después le ahogó el grito a Julián Álvarez, que quiso gambetearlo después de una diagonal bárbara. La Pulga también tuvo la suya con un envío de Rodrigo De Paul al área chica: se tiró con la zurda, la pechearía le quedó a medio camino y la mandó a las nubes. En otra, Lautaro Martínez lo puso de cara al gol y el remate se fue besando el palo, con las marcas encima como sombra en la siesta de enero.

Y ojo, que del otro lado también pasaron cosas. Emiliano Martínez, que es de los que no se duermen, respondió cuando lo llamaron: se lo sacó a Olaïtan, se lo sacó a Ouorou, y hasta Tosin se perdió una que no se puede errar después de un avance de Aloko. Los africanos encontraron espacios, hicieron correr a la defensa y dejaron en claro que no vinieron a hacer turismo.

  • Ovación con el partido detenido a los diez minutos, con fuegos artificiales y Messi levantando los brazos desde la cancha.
  • Entrada al campo acompañado por sus hijos, en una pasarela con luces, bengalas y una camiseta gigante con su número.
  • Presencia de campeones del mundo de distintas generaciones, mencionados por la voz del estadio.
  • Show musical del entretiembro con Gaspar Benegas, que le puso rock a la despedida.

La pregunta que queda picando

Argentina gana 1 a 0, pero el partido sigue y la noche recién empieza a escribirse. Lo que uno se lleva puesto hasta acá es que Messi no se guardó nada: tiró centros, metió pases, se tiró al piso y se dejó ovacionar como merece. El equipo lo acompañó con actitud, aunque le faltó punch en los metros finales. La despedida, hasta aquí, tiene el gol que pidió la gente y la emoción que mandó el público. Ahora a esperar el complemento, que en este Monumental la segunda parte suele ser una fiesta.

“El Monumental se enciende así, con bengalas y con los pibes del diez entrando al campo, y uno se da cuenta de que esto no es un simple amistoso: es la fiesta de Messi.”Emiliano Oviedo, Deportes

Próximo compromiso: Argentina se viene el martes desde las 21 frente a Angola, en lo que será el último cruce de esta gira. Ahí sí, muchachos, se baja el telón.

EO

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