Gimnasia pasó el trapo en el Rotili y dejó a Lanús con la vara alta para el debut
El campeón arrancó la Liga 92-74 en su visita al sur, con Chacón como máximo anotador y un parcial demoledor en los primeros veinte minutos. El Grana reaccionó tarde y se quedó con el aplauso de su gente en el regreso a la máxima categoría.
Señores, hay que decirlo de entrada: arrancar la Liga con un parcial de 26-12 en el primer cuarto es casi un aviso a navegantes. (Aviso a navegantes: guiño al hincha para decir que Gimnasia salió a comerse la cancha antes de que Lanús terminara de acomodar la pechera.)
El campeón de Comodoro volvió a mostrarse sólido en su primera escala del torneo. Los de Favarel manejaron los tiempos con oficio, bancaron el envión de un Rojinegro que se reencontró con la categoría después de diez años y se llevaron un 92-74 que, más allá del marcador final, se construyó mucho antes del último parcial.
Lo bueno y lo mejorable de cada uno
En el visitante, el "Chaco" Chacón fue una topadora: 28 puntos para liderar la planilla y dejar en claro por qué sigue siendo la primera espada. Balbo (15) y Rivero (13) acompañaron con oficio, mientras que Toretta y Dato completaron el quinteto de goleadores con ocho cada uno. Lo que Gimnasia debe sostener es la defensa de los primeros tres cuartos: apenas le entraron 45 puntos en 30 minutos, con un sistema que cerró las líneas de pase y obligó a Lanús a forzarlo desde lejos. Para mejorar, tiene que ajustar el cierre: se llevó un parcial de 29-19 en el último, y en una Liga tan pareja esos baches pueden salir caros contra rivales más finos.
- Gimnasia: sostener la intensidad defensiva del inicio y la rotación de gol (14/29 en triples, 48%) que destrabó partidos chivos en la previa.
- Gimnasia: mejorar la transición defensiva del último cuarto, donde Lanús encontró vías de gol y castigó errores no forzados.
- Lanús: hacer del último cuarto una rutina, no una excepción: el parcial 29-19 muestra que el equipo tiene gol y carácter cuando se suelta.
- Lanús: cuidar la pelota en los primeros veinte minutos; la diferencia de 25 al descanso se fabricó, en parte, por pérdidas que terminaron en contragolpes.
El reencuentro del Grana y el pasillo al campeón
Antes del salto inicial hubo plaquetas al campeón y a los protagonistas del ascenso, y un pasillo de homenaje para Gimnasia, detalle que pinta de cuerpo presente el respeto de una categoría que se precia de su memoria. Para Lanús, que tuvo en Franchino a su capitán y máximo anotador con 23 puntos (el "Fran" bancó la parada siempre), el desafío ahora es pasar del emotivo debut a la consistencia de los siguientes compromisos. Lo de Christian James (17) y Junior Merchant (11) invita a pensar que el Rojinegro puede ilusionarse con un equipo de gol y de recambio.
Lanús vuelve a jugar el 9 de octubre, otra vez en casa, frente a Oberá Tenis Club, a las 21.30. Gimnasia, mientras tanto, sigue la gira en Mar del Plata ante Peñarol, el sábado a las 21.30. Doble turno para mirar, con un campeón que ya avisó y un recién ascendido que promete dar pelea hasta el último minuto. Como en el Rotili.
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