Saltar al contenido
Jueves, 15 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Huella Mayor: Neuquén pone en marcha un viaje soñado para los abuelos que casi nunca salieron de su pago

El gobierno provincial presentó en el estadio Ruca Che un programa de turismo social para mayores de 60 años que promete conocer Copahue, Villa Pehuinia, San Martín de los Andes y la costa de Las Grutas, con todo pago y contingentes que salen semana tras semana desde los centros de jubilados.

Por Constanza NietoSociedad y vida · · hace 1 h
Huella Mayor: Neuquén pone en marcha un viaje soñado para los abuelos que casi nunca salieron de su pago

Eran cerca de las once de la mañana cuando en el estadio Ruca Che, en plena ciudad de Neuquén, se acomodaban las primeras filas de jubilados que habían llegado en micros desde pueblos tan alejados como Huinganco, Las Ovejas o Villa El Chocón. Los vi sentarse con gorros, carpetas y una ilusión guardada desde hace años: conocer, de una vez por todas, esos paisajes neuquinos que solo conocen por la televisión o por el relato de un hijo que emigró. Allí, en medio de esa marea de abuelos con mate y pilotos azules, el gobierno neuquino presentó Huella Mayor, un programa de turismo social que ya empieza a mover gente y expectativas por toda la provincia.

Lo que se lanzó este martes no es un paquete promocional para jóvenes ni una salida ocasional para retirados con buena billetera. Se trata de una política pública pensada específicamente para personas mayores de 60 años con domicilio en Neuquén, que organiza contingentes semanales con todo incluido: el micro, la comida, el hospedaje cuando hace falta, el acompañamiento durante el recorrido y hasta las actividades recreativas en cada destino. La idea es que más de 2.000 personas mayores puedan viajar durante la temporada, en grupos reducidos y coordinados, sin que el bolsillo sea un obstáculo.

Adónde se viaja y cómo se sale

  • Copahue y Caviahue, en el norte termal.
  • Villa Pehuenia, con su lago y sus playas de arena volcánica.
  • San Martín de los Andes y el circuito de los lagos del sur.
  • Huinganco, Las Ovejas, Manzano Amargo y Varvarco, pueblos cordilleranos con identidad propia.
  • Villa El Chocón, sobre el embalse.
  • Las Grutas, en la costa rionegrina, con sus playas atlánticas.

Las salidas no son individuales ni se gestionan por internet a la madrugada. Para sumarse hay que estar asociado a un centro de jubilados, a un municipio, a una comisión de fomento o a una asociación civil, y completar una ficha de salud con valoración de autonomía, además de informar qué apoyos se necesitan durante el viaje. Se exige también un piso de cinco años de residencia comprobada en la provincia, un requisito que apunta a que el beneficio quede en manos de neuquinos y neuquinas, no de veraneantes de paso.

El trabajo territorial se nota. Según se anunció en el Ruca Che, el programa lo empuja el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano en sintonía con el ISSN, NeuquenTur, el Ente Provincial de Termas, el IJAN y la cadena de alojamientos Melewe, y suma convenios con prestadores turísticos para conseguir hosterías, circuitos y propuestas recreativas a lo largo y a lo ancho del territorio. La operatoria, me contaron jubiladas que participaron del sorteo en el estadio, funciona como un reloj: centro de jubilados que reúne a los anotados, municipio que valida la documentación y provincia que arma el micro, la comida y el itinerario.

Entre los presentes se vivía un clima particular. Lo percibí en la cara de Nélida, de 68 años, del barrio Alta Barda, que vino con un grupo de once vecinas del centro de jubilados del lugar. Me dijo, mientras esperaba el sorteo, que nunca pisó San Martín de los Andes y que sí o sí se iba a anotar apenas abrieran las listas. "Yo laburé toda la vida haciendo limpieza de casas, no es que me iba a ir de viaje a ningún lado. Esto es una oportunidad enorme para gente como nosotras", me dijo Nélida, todavía con la felicidad intacta de haber sido elegida en uno de los dos primeros grupos que salen en los próximos días. A su lado, Mirta, también de Alta Barda, remarcaba que la movida "no es un viaje, es un reconocimiento": "Por primera vez sienten que están cuidando a los que cuidaron toda la vida", resumió, mientras los micros volvían a sus pueblos cargados de un sueño que, ahora, tiene fecha y colectivo asignado.

CN
Constanza NietoSociedad y vida

Te puede interesar