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Viernes, 9 de octubre de 2026
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Instituto le da una mano de goles a su propia historia y se anima a soñar

El equipo de Diego Flores le gana 1-0 a Boca en el Kempes con un cabezazo letal de Alarcón, sueña con meterse en una copa internacional y deja al Xeneize pensando más en la Sudamericana que en el Clausura.

Por Emiliano OviedoDeportes · · hace 1 h
Instituto le da una mano de goles a su propia historia y se anima a soñar

Arrancó el partido en Córdoba y te juro que el Kempes tembló cuando Giuliano Cerato metió la primera adentro del área. Era para Instituto, era el primer aviso. Pero claro, del otro lado estaba Álvaro Montero, que hasta ahora se gana el sueldo y un apodo: el Muro de Boedo (así le decimos al arquero que saca todo). La tapada fue al primer palo y mandó la pelota al córner. Primeros diez minutos y ya sabíamos cómo venía la tarde.

El gol que armó la fiesta

Hasta que a los 15 llegó la pelota parada, esa jugada que en el fútbol argentino siempre es una lotería. Centro desde el tiro libre, cabezazo hacia abajo y Fernando Alarcón, el capitán, la puso de primera. Uno a cero. Y dale. El Kempes explotó. Boca quedó mirándose las caras, con la sensación de que se le viene la noche en Alta Córdoba.

“Instituto no se desespera, ataca y muestra una idea clara. Boca, en cambio, parece reservarse para la Sudamericana.”Lectura desde la tribuna

Lo de Arruabarrena es entendible, pero también es un riesgo. Siete cambios respecto al equipo que goleó a Unión. Suplentes por todos lados. Solo Enner Valencia, el ecuatoriano que llegó para hacer ruido en el área, y Carlos Palacios como enganche. El resto, una mezcla rara. Para mí, una formación con pinta de preparación: ojo con las lesiones pensando en la semifinal contra Vasco da Gama.

  • Cerato avisó temprano y Montero respondió con una atajada clave al primer palo.
  • Alarcón, de primera y tras un cabezazo previo, firmó el 1-0 parcial.
  • Arruabarrena metió siete cambios en Boca y reservó piezas importantes.
  • Instituto llega con tres victorias al hilo: Estudiantes de Río Cuarto, Talleres e Independiente.
  • Boca arrastra un antecedente favorable: 2-0 en marzo con goles de Aranda y Bareiro.

Instituto, en cambio, viene de racha. Tres al hilo, todas con la misma idea: presionar, meter, correr. Diego Flores (sí, el mismo que sabe lo que es dar vueltas olímpicas) tiene al equipo en zona de Copa Sudamericana y acaricia la ilusión de clasificar a una competencia internacional por primera vez en su historia. Eso, para un club de Córdoba, es enorme (es algo descomunal, fuera de serie).

EO

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