Joe Manganiello y la maldición de Deathstroke: seis años esperando una película que nunca llegó
El actor que debía ser el gran villano del universo DC contó, con una crudeza que sorprende, cómo se fue diluyendo el proyecto de Slade Wilson tras la cancelación de la película de Batman de Ben Affleck y las idas y vueltas que lo tuvieron a maltraer durante media década.
Yo sé que estoy llorando / porque una pena tengo / que hasta el alma me ha partido / y hasta los huesos me ha llegado, arranca el disco y me parece que viene como anillo al dedo para contar lo que le pasó a Joe Manganiello, el actor estadounidense que se tomó el trabajo de colgarse la máscara y el parche de Deathstroke, o Slade Wilson si querés llamarlo por su nombre de pila, y terminó convertido en el reo eterno del universo extendido de DC, ese que arrancó con la escena poscréditos de Liga de la Justicia del 2017 y nunca más volvió a tener un destino claro en la pantalla grande.
El hombre, conocido en el mundo del entretenimiento por ser el marido que fue de Sofía Vergara y por meter la cara en True Blood y en la saga de Magic Mike, se sentó hace poco con el conductor Rich Roll y se despachó con una sinceridad que deja sabor a bronca contenida: durante seis años, dijo, no pararon de lloverle ofrecimientos que no se concretaban nunca, y él quedó atado a un personaje sin película, sin serie y sin horizonte.
Una aparición relámpago y un futuro que se desvaneció
La historia arranca cuando Ben Affleck todavía soñaba con ponerse el manto de Batman y con pelearse con el musculoso mercenario de la espada y el parche en el ojo. El plan era que Slade Wilson fuera el villano principal de la película en solitario del Hombre Murciélago que Affleck iba a dirigir. El propio Affleck se entusiasmó con la idea y se filtraron hasta unas imágenes conceptuales con Deathstroke como amenaza de peso. Pero ese proyecto se fue al tacho y, con él, la chance de Manganiello de lucirse como un malo de esos que se recuerdan.
“Batman se canceló y yo nunca... Bueno, pude volver a interpretar al personaje durante unos dos minutos en el rodaje adicional. Durante los seis años siguientes no pararon de lloverme proyectos y llamadas a mi agente, una tras otra. Vas a ser el villano en Aquaman 2. Vas a salir en Escuadrón Suicida 2 con este director. No, con este otro. No, tú contra Will Smith. Va a ser una película independiente.”Joe Manganiello, en diálogo con Rich Roll
Lo que cuenta Joe es el clásico libreto de la industria cuando un proyecto queda en pausa: llamadas con la pompa de la promesa, sonrisas en las reuniones y un después que nunca llega. El actor repasó la lista de idas y vueltas, pasó por rumores de películas independientes, por apariciones en Aquaman 2, por el Escuadrón Suicida de un director y después de otro, y hasta por un cruce mano a mano con Will Smith, todo espuma, todo palabra al viento, y cuando quiso acordar el universo de DC cerró su ciclo en 2023 con Aquaman y el reino perdido, donde Deathstroke ni siquiera asomó la espada.
- Liga de la Justicia (2017, versión de Joss Whedon): escena poscréditos donde Slade Wilson conoce a Lex Luthor, interpretado por Jesse Eisenberg, y se planta como amenaza futura.
- La película de Batman de Ben Affleck: iba a tener a Deathstroke como villano principal; se canceló y se rearmó varias veces hasta que quedó descartada.
- Rodaje adicional (el llamado Snyder Cut): dos minutos de Manganiello como Slade Wilson en una de las escenas extendidas de la versión de Zack Snyder.
- Falsas promesas: supuestos papeles en Aquaman 2, Escuadrón Suicida 2 con distintos directores, un cruce contra Will Smith y hasta una película independiente del personaje, ninguno confirmado.
- Próximo destino: Sir Crocodile en la nueva temporada de One Piece, la serie en vivo de Netflix, todavía sin fecha de estreno.
Y acá viene lo que más me quedó dando vueltas mientras leía la nota: el propio Manganiello se preguntó con la mayor honestidad si le había tocado la suerte o la mala suerte, y la respuesta que se dio es de esas que resumen cómo se siente un actor cuando el estudio lo tiene de rehén. Tengo suerte de haber conseguido ese papel, reconoció, pero en aquel momento me sentí con mala suerte porque me dieron ese proyecto que luego se canceló y se esfumó. Esa sensación de estar en la puerta del éxito y que la puerta se te cierre en la cara es la que retrata, en una sola imagen, lo que padeció el intérprete durante seis largos años.
Mientras tanto, uno mira para atrás y se pregunta si DC no habrá dejado pasar una buena oportunidad con Deathstroke, un villano que en los comics tiene con qué dar una película para adultos, oscura y violenta, lejos del tono luminoso de Aquaman. La pregunta del final queda picando: ¿habría valido la pena una película centrada en Deathstroke? Mi opinión ya te la imaginarás, pero lo que digo es que el manejo de los villanos en esa etapa del DC extendido dejó mucho que desear, y la historia de Joe Manganiello es la prueba más clara. Mi recomendación para el sábado es bien terrenal: sentate con un par de cervezas, ponete la versión de Zack Snyder de Liga de la Justicia, mirá esa escena poscréditos con los ojos de hoy y pensá en todo lo que pudo haber sido y no fue. Después, si te queda el bichito, buscate los números del clásico cuarteto que te dejé al principio y dejá que la música termine de contar lo que las palabras no alcanzan.
