La final que se ganó desde los doce pasos: Central levantó la Supercopa y Armani armó el quilombo
El equipo de Almirón se quedó con el título en Santiago del Estero con un penal revisado por el VAR que cambió el partido, el golazo de Julián Fernández sobre el cierre y una trifulca que terminó a las piñas en la puerta de los vestuarios.
Una de esas finales que se juegan con el corazón en la garganta. Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional en Santiago del Estero, en un Madre de Ciudades que terminó con más sombras que luces por los incidentes que se desataron después del pitazo final. Pero el resultado fue claro: el Canalla le ganó a Estudiantes 3 a 1 y se llevó el trofeo a Rosario.
El penal que partió la final en dos
Hasta los 40 minutos del primer tiempo era empate 1-1 y la noche se inclinaba hacia cualquier lado. Darío Herrera había dejado seguir una jugada donde Leandro González Pirez se llevaba puesto a Enzo Copetti. El VAR, con Jorge Baliño al teléfono, lo mandó a revisar el monitor. El árbitro cambió la decisión y señaló el punto penal. En el estadio se armó ese murmullo que precede a las decisiones grandes.
Ángel Di María tomó la pelota, la puso en el punto y la mandó a guardar. 2-1 antes del descanso y la final cambió de dueño. La Fiera habló después y bancó la decisión arbitral: "Es un toque adentro del área y hoy el VAR te lleva a eso", dijo el capitán rosarino, que además comparó la infracción con la falta que le hicieron a Ousmane Dembelé en la final del Mundial de Qatar y que Lionel Messi cambió por gol.
El cierre a las piñas
Lo mejor del partido en lo deportivo lo dejó Julián Fernández en el último minuto, cuando convirtió el 3-1 y desató el delirio canalla. Lo peor vino después: adentro de la cancha hubo agarrones, empujones y empujones entre jugadores, hasta que Herrera cortó la cosa y mandó a todos a vestuarios. Pero el show recién empezaba, porque en la puerta de los pasillos se armó a las piñas entre planteles. Los jugadores de Estudiantes se fueron y volvieron con Juan Sebastián Verón a la cabeza, mientras Central festejaba.
“Mostró su jerarquía en la final.”Jorge Almirón, técnico de Rosario Central
Almirón, el entrenador del campeón, destacó el esfuerzo de un equipo que sufrió más de la cuenta. "Fue un partido larguísimo, duro. Mucho desgaste, así que lo tiene bien merecido el grupo", tiró el DT, en una frase que resume lo que fue la noche en Santiago del Estero. Sobre Di María no ahorró elogios: el campeón del mundo mostró toda su categoría en una final que se jugó con la cabeza tanto como con los pies.
- El penal a Copetti se produjo con el marcador 1-1 y cambió el rumbo del partido
- Di María convirtió desde los doce pasos para poner el 2-1 parcial
- Julián Fernández selló el 3-1 en el minuto final
- Después del gol del tercer tanto de Central se desataron incidentes en la cancha
- La trifulca se extendió a los pasillos de vestuarios con intercambio de golpes entre jugadores
- Estudiantes se retiró del campo y regresó con Juan Sebastián Verón para protestar
- Di María respaldó la sanción del VAR y la comparó con la falta de Dembelé en el Mundial 2022
Di María cerró la noche con palabras que mezclaron la bronca por los incidentes y la felicidad por el título. El Fideo se quedó con la copa, con el cariño de la gente de Central y con la foto junto a su familia. Una final con final feliz para el Canalla, aunque el epílogo dejó afuera de las canchas a un fútbol argentino que sigue sin poder festejar en paz. El próximo rival del campeón y la hora del partido se confirman en las próximas horas, cuando el fixture de la Liga Profesional tenga su próxima fecha.
