La Justicia misionera declaró la quiebra de Linor SRL y dejó en suspenso el cobro de salarios de unos 130 trabajadores
El Juzgado Civil y Comercial N°8 de Posadas, a cargo de la doctora Adriana Fiori, declaró la quiebra del mayor fabricante de pallets de Misiones tras incumplir un acuerdo concursal. El sector aserradero de la región advierte que atraviesa una de sus peores crisis históricas.
El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N°8 de Posadas, a cargo de la doctora Adriana Fiori, declaró la quiebra de Linor SRL, el mayor productor de pallets de la provincia de Misiones y uno de los más relevantes del país, según reconstruyó Nicolás Heredia, Economía, a partir de información judicial y de fuentes del sector maderero. La empresa, con sede en la localidad de Azara, a pocos kilómetros del límite con Corrientes, se dedicaba a la fabricación de plataformas de madera de pino destinadas al almacenamiento y a la logística de mercaderías.
Un fallo que se apoya en el fracaso del concurso preventivo
La resolución judicial se fundamenta en el incumplimiento del acuerdo extrajudicial al que Linor había adherido durante su concurso preventivo, una instancia legal a la que recurren las empresas con dificultades financieras para acordar pagos con sus acreedores antes de llegar a la quiebra. A partir de la declaración de quiebra, el juzgado pasará a tomar control de los bienes, las maquinarias, los vehículos y las cuentas bancarias de la firma, que contaba con 27 años de trayectoria en el mercado.
Al momento del dictado del fallo, alrededor de 130 empleados quedaron a la espera de cobrar los salarios atrasados y las eventuales indemnizaciones, cuyo pago depende del resultado del proceso de liquidación de los activos de la compañía. En su pico de actividad, durante la primera década del siglo, Linor llegó a emplear hasta 300 personas, lo que da dimensión del deterioro productivo y laboral acumulado.
Un sector aserradero en una de sus peores crisis históricas
Las cámaras empresarias que nuclean a los aserraderos de Misiones y Corrientes, la Asociación de Productores, Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Norte de Corrientes (APICOFOM) y la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná (Amayadap), advirtieron que el sector atraviesa una de sus peores crisis históricas. La caída de la construcción, principal motor del mercado interno de la madera, redujo con fuerza la demanda de pallets y de productos similares, en un cuadro que se completó con un retroceso del consumo general y un derrumbe de las ventas.
- La retracción de la obra pública y privada, que sostiene buena parte de la demanda interna de madera y derivados.
- La caída del consumo general, que afecta a todas las líneas de producto, incluidos los pallets para logística.
- Costos logísticos muy elevados, con fletes internos que, según reconoció ACON Timber, llegan a superar el costo de enviar un contenedor a China, Estados Unidos o España.
- Una inflación que continúa por encima del 2% mensual, combinada con un tipo de cambio sin movimientos significativos, que comprime los márgenes hasta volverlos inviables para gran parte de las firmas.
- Escasa incorporación de tecnología, alta informalidad y limitaciones en la gestión empresarial, según diagnósticos de especialistas del rubro.
Para los aserraderos medianos y chicos de la región, la conjunción de esos elementos configura un escenario crítico: sin acceso a financiamiento para reconvertirse tecnológicamente ni para sostener la operatoria en tiempos de precios congelados, el riesgo de desaparición de nuevas firmas dejó de ser una hipótesis y pasó a formar parte del debate cotidiano en la cadena foresto-industrial. El cierre de Linor SRL abre, además, preguntas que aún quedan por responder.
Entre los puntos que restan confirmarse figuran la fecha de inicio efectivo del proceso de liquidación, el inventario definitivo de los activos que recibirá el juzgado, la eventual aparición de propuestas de compra o de continuidad de la unidad productiva por parte de terceros, y el orden y los plazos en que se cancelarán los créditos laborales y los correspondientes a proveedores y acreedores comerciales.
