La NBA se anota en Europa y la Euroliga ya toma nota
La liga de las estrellas ratifica el desembarco en el Viejo Continente para 2025 y dice, con la boca chica, que no viene a pisar tradiciones. Mientras tanto, las negociaciones con la Euroliga siguen abiertas y el tablero del básquet de clubes se recalienta.
Se sabe: cuando la NBA levanta el teléfono, el mundo del básquet se acomoda en la silla. Y esta vez la llamada fue para Europa. George Aivazoglou, director general de la liga para Europa y Oriente Medio, lo dejó claro en la conferencia Leaders Week London: el desembarco sigue firme y la fecha tentativa es el año próximo.
Un proyecto con ADN europeo, dicen
Acá hay que leer entre líneas, porque la palabra "tradición" aparece más de lo que uno espera. Aivazoglou se apuró a aclarar que no se viene a montar un circo estadounidense en suelo europeo. La idea, según sus propias palabras, es respetar la forma en que el Viejo Continente vive el juego, con todo su folklore y su mística, y sumarle, ojo, "elementos de entretenimiento" para pescar nuevas audiencias. Traducido: quieren meter show sin que los puristas les tiren el teatro abajo.
“Aquí, el juego se vive y se disfruta de una manera muy distinta a como se hace en Estados Unidos.”George Aivazoglou, director general de la NBA para Europa y Oriente Medio
La pulseada con la Euroliga
Porque no todo es lanzar la pelota al aire y ver dónde cae. Del otro lado de la mesa está la Euroliga, un monstruo con historia y con clubes pesados que, justamente, están discutiendo hacia dónde va el torneo. Aivazoglou confirmó que en los últimos meses hubo "conversaciones muy estrechas" entre ambos organismos para buscar puntos de integración. O sea: hablan, se tantean, se miden, pero todavía no hay firma.
- Lanzamiento previsto para 2025, según confirmó la NBA en Londres.
- La liga afirma que respetará las tradiciones del básquet europeo.
- Las negociaciones con la Euroliga siguen abiertas y sin definiciones.
- El objetivo declarado es una plataforma de alcance global.
- El desembarco se da en medio de la propia expansión de la Euroliga.
En definitiva, la NBA no viene a convidarnos un café: viene a jugar el partido. Y el partido, queridas y queridos, recién empieza. La pregunta de fondo es de las que no tienen respuesta rápida: ¿se puede meter una liga con esteroides en un continente con siglos de historia sin romper la esencia? Yo, mientras tanto, me quedo pensando en cómo se picaría la Bombonerita del básquet europeo con Curry y Doncic jugando en la misma cancha. El próximo rival de este culebrón es justamente la próxima movida de la Euroliga, en horario a confirmar y con la presión alta de los clubes grandes.
