Luis Enrique le bajó el pulgar a la comparación con Messi y dejó a Yamal en su propio altar
El técnico del PSG habló a horas de enfrentar al Barcelona por la Champions League, elogió al catalán y reconoció que neutralizarlo va mucho más allá de marcar a un solo jugador.
Acá en la tribuna del Kempes uno ya se imagina el murmullo cuando el visitante pregunta de qué cuadro sos: yo soy del que mira el fútbol con una birra en la mano y la otra en el bolsillo. Y cuando Luis Enrique, antes de chocar con el Barcelona por la Champions, se sentó frente al micrófono a hablar de Lamine Yamal, la tribuna se enderezó. El DT del PSG, que sabe lo que es cruzar al escaparate (brillar con luz propia) porque dirigió al mejor de todos, dejó a Yamal en el altar que el pibe se viene construyendo solito.
Messi, Messi, Messi: la vara que nadie salta
Consultado por la comparación inevitable entre el crack catalán y Lionel Messi, Luis Enrique no se anduvo con chiquitas: Comparar a Messi, el mejor jugador de todos los tiempos, con cualquier otro jugador, no va a ganarle nadie. Frase corta, a la boca para que se entienda. Y agregó, casi como un consejo de potrero: Lamine quiere ser la mejor versión de Lamine, y es mejor no compararse a los demás. Es muy inteligente.
“Lo que está haciendo muy bien es que quiere ser Lamine Yamal. Está mejorando sus aspectos de juego.”Luis Enrique, entrenador del PSG
La fórmula para frenar al pibe: la pelota
Cuando le preguntaron cómo parar a la joyita de 17 años, el asturiano fue al hueso: La mejor manera de defender a Lamine es tener el balón. Ese es nuestro ideal, pero no será así, porque conocemos la dificultad de jugar contra el Barça. Traducido: lo sabe, lo intenta, pero también sabe que el Barcelona no es de los que se regala. Es como decir que el asado se come con las manos, pero después alguien te presta el cuchillo porque la costilla se hace pelota.
El peligro azulgrana no se llama solo Lamine
- Raphinha: el brasileño que le cambia la cara al ataque cuando el partido lo pide.
- Cubarsí: el pibe que se adueñó del fondo central y juega como si el área fuera su casa.
- Pedri: el mediocampista que maneja los tiempos como undirector de orquesta veterano.
- Joan García: el arquero que le da seguridad al equipo en los metros finales.
El propio Luis Enrique lo dejó por escrito: Sabemos que tienen jugadores de mucha calidad, no está solo Lamine. Raphinha, Pedri, Cubarsí, Joan García, hay muchos. Y la conclusión, casi una arenga antes del vestuario: Debemos superarlos en equipo. De palabra a palabra, el DT ya avisó que el PSG no puede salir a marcar de manera individual al Barcelona, porque si se engancha con uno, los otros lo matan.
El cruce, por la tercera fecha de la fase de grupos de la Champions, encuentra a ambos en los primeros puestos de la tabla. En París ya lo viven como un anticipo de la final programada en Madrid para junio próximo, y no es para menos: el Barcelona no pisa una final de la Orejona desde 2015. Para colmo, el PSG llegó con una baja de peso: el lateral izquierdo Nuno Mendes quedó afuera por lesión, justo el marcador que se presumía clave para seguirle los pasos a Yamal por la banda.
Ahora bien, querido lector: a mí me queda una pregunta picando en el bolsillo del saco. ¿Cómo puede pararse Yamal ante una defensa ordenada y motivada como la del PSG? La respuesta, al menos esta noche, la tendrá la cancha. Mientras tanto, yo me acomodo en la tribuna del Kempes, me ajusto la bufanda y le voy tirando centros al cronómetro. El próximo rival del Barcelona en Champions ya está a la vuelta de la esquina: nada menos que el PSG, este miércoles a las 17 (hora de la Argentina).
