Morosidad juvenil: las billeteras virtuales duplican a los bancos en deudas impagas entre menores de 30 años
Un relevamiento del Instituto Argentina Grande muestra que casi el 20% de los jóvenes endeudados registra atrasos en plataformas fintech, una proporción que cae a medida que aumenta la edad. A nivel general, 5,7 millones de personas mantienen deudas vencidas en el sistema financiero.
Las cifras difundidas por el Instituto Argentina Grande reconfiguran el mapa de la morosidad en el sistema financiero argentino y ponen el foco en un fenómeno singular: entre los menores de 30 años, las plataformas digitales concentran más deudores en mora que la banca tradicional. El 19,4% de los jóvenes con deudas registra al menos una línea impaga con una fintech o billetera virtual, frente al 7,9% que acumula atrasos con entidades bancarias. La brecha, de más del doble, convierte a ese segmento etario en el único en el que las plataformas financieras digitales superan a los bancos en proporción de clientes con cuotas vencidas.
Un sistema con 5,7 millones de morosos
A nivel agregado, el sistema financiero acumula 5.715.202 personas con deudas morosas, una cifra equivalente al 12% de la población total del país. Los bancos reúnen 2.468.367 casos; las fintech, 1.533.434; otras emisoras de tarjetas no bancarias, 1.261.470; y las entidades financieras no bancarias, 804.697. En términos comparativos, las plataformas concentran cerca del 27% de los morosos, un volumen que refleja el avance sostenido de estos jugadores en la cartera de crédito al consumo.
El comportamiento etario muestra una curva descendente para las fintech: la morosidad en plataformas digitales cae de manera pronunciada a medida que aumenta la edad de los deudores. En la franja de 15 a 20 años se contabilizaron 53.445 casos de mora con plataformas digitales contra 21.669 con bancos. Entre los 21 y 35 años, los bancos tomaron la delantera con 905.007 deudores morosos frente a 667.055 de las fintech. En el tramo de 36 a 50 años la relación fue de 922.075 contra 557.217, y entre los mayores de 66 años, de 189.738 contra 49.523.
Quiénes son los más comprometidos
El grupo etario más endeudado en términos absolutos es el de 21 a 35 años, con 2.188.442 personas que registran al menos una deuda impaga en el sistema. En julio, el 38,1% de los deudores de entre 15 y 29 años tenía al menos una deuda en mora. La proporción desciende al 31,73% entre quienes tienen de 30 a 44 años, al 23,05% entre 45 y 59, al 16,77% entre 60 y 74, y al 14,47% en los mayores de 75. La secuencia evidencia que la juventud concentra el riesgo crediticio relativo más alto del sistema.
- 5.715.202 personas con deudas morosas, el 12% de la población.
- 2.468.367 morosos en bancos y 1.533.434 en fintech.
- 19,4% de jóvenes endeudados registra atrasos con plataformas digitales, contra 7,9% en bancos.
- 882.173 deudores con compromisos transferidos a empresas de cobranza, el 9,6% de las líneas en mora.
- 50,6% de quienes renegociaron obligaciones entre abril y agosto de 2026 permaneció en la misma categoría de morosidad.
“El problema radica en los ingresos. Se puede refinanciar reiteradamente o hacerlo una sola vez, pero siempre se estará condicionado a la imposibilidad de hacerse cargo del compromiso.”Mariano Almeyda, director del Centro de Estudios para la Ciudad
El fenómeno de las transferencias a empresas de cobranza agrega presión: en julio, 882.173 deudores tenían compromisos derivados a firmas de gestión extrajudicial, una cifra en crecimiento sostenido desde mediados de 2025. Esas carteras representan el 9,6% de las líneas de crédito en mora y alcanzan al 15% de los deudores morosos, lo que sugiere un endurecimiento de las condiciones de recupero por parte de los acreedores. El Centro de Estudios para la Ciudad analizó la evolución de quienes renegociaron obligaciones entre abril y agosto de 2026: el 50,6% permaneció en la misma categoría de morosidad y el 30,5% logró mejorar su situación, mientras que el resto empeoró su calificación. Resta confirmar si los próximos relevamientos mostrarán un cambio de tendencia en la curva descendente de morosidad fintech asociada a la edad, en la medida en que las plataformas digitales continúen expandiendo su base de clientes.
