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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Neuquén, entre el barro y el cielo: cuando la tormenta se arma en quince minutos y hay que saber a dónde correr

Los suelos están saturados, los arroyos secos volvieron a llenarse y las tormentas convectivas pueden descargar su furia en minutos sobre cualquier punto de la provincia. Las autoridades publicaron una guía práctica para que ninguna familia se agarre desprevenida: desde preparar un kit de emergencia hasta conocer la vía de evacuación del propio barrio.

Por Constanza NietoSociedad y vida · · hace 1 h
Neuquén, entre el barro y el cielo: cuando la tormenta se arma en quince minutos y hay que saber a dónde correr

Acuarela de barro y agua que baja cantando por la calle, así se vive en buena parte de Neuquén cada vez que se cae una tormenta con ganas. Lo confirmo una mañana de estas en el barrio Confluencia, sobre la vereda de la casa de Norma, una vecina de toda la vida que me dice mientras acomoda baldes en el pasillo: yo acá llevo cuarenta años, vi pasar sequías larguísimas y ahora veo cómo en veinte minutos se te viene el mundo encima. La definición le cabe como anillo al dedo a lo que están explicando desde la Secretaría de Emergencia y Gestión de Riesgo provincial, que salió a dar recomendaciones puntuales para una provincia donde el suelo ya no chupa una gota más y cualquier tormenta puede terminar en tragedia.

Un suelo que ya no da más y arroyos que vuelven a la vida

Después de años de sequía que parecían no tener fin, las lluvias de las últimas semanas saturaron la tierra hasta dejarla sin capacidad de absorción. El agua que no entra sale disparada hacia arroyos y cañadones que llevaban décadas secos, y eso convierte en zona de riesgo a lugares que hasta hace poco se daban por seguros. A esa complejidad se le suma el comportamiento de las tormentas convectivas, que se arman en pocos minutos y descargan volúmenes enormes en superficies chicas, con un detalle que a veces se pasa por alto: el agua nonecessarily cae donde hace daño, una precipitación intensa en una cuenca alejada puede transformar un arroyo aparentemente tranquilo en una corriente de gran fuerza, como bien señaló Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencia y Gestión de Riesgo de la provincia.

CN
Constanza NietoSociedad y vida

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