Olímpico pasó por arriba a San Martín en Corrientes y estira su racha: tres al hilo y de fiesta
El equipo santiagueño se impuso 106-86 como visitante en el Fortín Rojinegro y dejó al Rojinegro correntino con cuatro caídas consecutivas. Jeremías Frontera, con 30 puntos, se vistió de verdugo y líder en una noche clave para los de barrio Nicolás Avellaneda.
Che, esto sí que es arrancar el torneo con el pie derecho. Olímpico viajó hasta Corrientes, le metió un 106-86 en la cara a San Martín y se volvió a casa con tres victorias seguidas en el bolsillo. Digo tres al hilo, sí, como las medias de un jugador el día que las lava la mamá: prolijas, parejitas y listas para sacar pecho en la Liga Nacional.
La movida arrancó picante en el primer cuarto, cuando los santiagueños se plantaron 30-23 y dejaron claro que no venían de paseo. San Martín intentó reaccionar con Berra, Lugo y un triple a la carrera de Diego Collomb que hasta les dio la punta por única vez en la noche. Pero del otro lado apareció el nombre propio de la jornada: Jeremías Frontera, autor de 30 puntos y verdugo serial de la defensa local. Al descanso se fueron 49-43, y la cosa ya olía a nocaut.
El tercer cuarto, la piña bajo la mesa
Volvió del vestuario otro Olímpico. Lucas Pérez encadenó dos triples seguidos (la especialidad de la casa para dejar fuera de combate a cualquiera, bah) y Frontera siguió sumando como si fuera cuestión de pasearse. La diferencia se estiró hasta los 20 puntos, el parcial se cerró 83-63 y el último tramo fue puro trámite. Triunfo 106-86 y a otra cosa: la línea se cortó y el bendito quedó del lado del visitante, que no es poco en esta categoría.
Porque uno mira la planilla y la cosa queda clara: Frontera fue la figura con 30 puntos, Pérez aportó lo suyo desde el perímetro, y el equipo mantuvo la intensidad incluso cuando el resultado ya estaba liquidado. San Martín, por su parte, sigue sin encontrar el rumbo: cuatro caídas al hilo y un arranque que preocupa, sobre todo porque el torneo no espera a nadie y la tabla empieza a pesar.
En el otro cruce de la noche, Ferro le ganó 86-81 a Platense en Caballito y cortó una racha de dos derrotas. Arrancó con un parcial de 12-0 que fue casi un mensaje en la pizarra, sostuvo la ventaja en el primer tiempo y manejó los tiempos en la segunda mitad. Resultado: dos puntos más en el bolso y una sonrisa que hacía falta en el club de Caballito.
Lo que viene para Olímpico es seguir de racha. El próximo rival todavía no está confirmado en el material, así que habrá que esperar la actualización del fixture oficial de la Liga Nacional para saber a qué hora suena el silbatazo. Por lo pronto, los muchachos de Santiago del Estero se suben al micro de regreso con una sonrisa que da gusto mirar, y uno, acá a varios kilómetros de distancia, no puede más que sacarse el sombrero. Hasta la próxima, bosteros y santiagueños del alma.
