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Domingo, 4 de octubre de 2026
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Péptidos bajo la lupa: la advertencia de un médico de Nueva York sobre lo que se vende y lo que la ciencia aún no respalda

Bajo un rótulo común circulan compuestos muy diferentes. Mientras algunos llevan décadas de uso clínico, otros se promocionan para el músculo o la grasa con estudios mínimos. Por qué un especialista en medicina deportiva pide mirar caso por caso.

Por Constanza NietoSociedad y vida · · hace 58 min
Péptidos bajo la lupa: la advertencia de un médico de Nueva York sobre lo que se vende y lo que la ciencia aún no respalda

Vivo a pocas cuadras de la farmacia de la esquina, en Balvanera, y cada vez que paso por la vereda me cruzo con Marta, que ya está jubilada y aprovecha la mañana para hacer las compras. Hace unos días me frenó con la bolsa llena y me dijo, preocupada, que su nieto de veintipocos anda consumiendo algo que le recomendaron por redes para “recuperar más rápido” después de jugar al fútbol los domingos. “Le dicen péptido, pero yo no entiendo qué es”, me confesó mientras ajustaba la cartera. Esa pregunta, que parece simple, es la misma que hoy se hacen médicos y pacientes en todo el mundo.

Una misma palabra para compuestos muy distintos

Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos, los mismos ladrillos que forman las proteínas. Algunos llevan décadas usándose como medicamentos y cuentan con ensayos clínicos grandes, con miles de personas y años de seguimiento. Otros, en cambio, están en etapas iniciales de investigación y se ofrecen en internet o en espacios de bienestar con promesas sobre recuperación muscular, alivio de molestias o pérdida de grasa, muchas veces sin el mismo nivel de evidencia detrás.

El especialista en medicina deportiva Jordan D. Metzl, del Hospital for Special Surgery de Nueva York, fue claro al explicar por qué esa confusión preocupa: dijo que nombres como BPC-157, TB-500, CJC-1295 e ipamorelina circulan con distintas promesas sobre recuperación y composición corporal, pero el respaldo disponible no alcanza ni en volumen ni en calidad al de medicamentos como la semaglutida. “Los resultados de un medicamento no pueden trasladarse a todos estos compuestos”, resumió el médico.

Qué muestra un estudio robusto y qué no

Para graficar la diferencia, vale un trabajo publicado en 2024. Durante 68 semanas, investigadores compararon semaglutida contra placebo en personas con obesidad y artrosis de rodilla que tenían dolor moderado o intenso. La caída promedio de peso fue del 13,7 por ciento entre quienes recibieron el medicamento y del 3,2 por ciento en el grupo control. También se registraron mejores resultados en dolor y función física con semaglutida.

Esos datos corresponden a una población y un tratamiento específicos, y no pueden leerse como una promesa general para cualquier compuesto que comparta la etiqueta de “péptido”. Parte de la información sobre los productos experimentales que circulan en el mercado proviene de pruebas con animales, trabajos de laboratorio o investigaciones pequeñas con personas. Esos resultados sirven para formular hipótesis, pero no responden lo esencial: si producen un beneficio clínico concreto, cuál es la dosis adecuada o qué consecuencias puede traer usarlos durante años.

Metzl fue directo al advertir que los testimonios en redes no reemplazan esas evaluaciones, y recordó que la FDA, la autoridad estadounidense que regula medicamentos, expresó preocupación por la falta de información de seguridad sobre muchos de estos compuestos.

“Compartir una denominación no significa ofrecer los mismos beneficios. Por eso, lo razonable es analizar cada caso por su evidencia, sin aceptar ni rechazar al conjunto como si fuera un único tratamiento.”Jordan D. Metzl, especialista en medicina deportiva

Cuando me volví a cruzar con Marta, dos días después, en la misma esquina, le conté lo que había averiguado. Me escuchó con la bolsa apoyada en la cadera y, antes de seguir camino, me dijo algo que me pareció muy de ella: “Mientras tanto, que el pibe se banque un poco más las agujetas del domingo”. No es la respuesta de un manual médico, pero a veces resume bastante bien de qué se trata la prudencia.

CN
Constanza NietoSociedad y vida

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