Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Siete de cada diez argentinos definen como mala la marcha de la economía y anticipan un cuadro aún más adverso hacia fin de año

Una encuesta nacional sobre percepciones económicas muestra que el pesimismo se instaló en la valoración del país, del mercado laboral y del bolsillo familiar, con un salto en la sensación de suba de precios y una caída pronunciada en las intenciones de compra de bienes durables.

Por Nicolás HerediaEconomía · · hace 2 h
Siete de cada diez argentinos definen como mala la marcha de la economía y anticipan un cuadro aún más adverso hacia fin de año

Nicolás Heredia, Economía — Una encuesta de alcance nacional relevada durante septiembre dejó en evidencia que el humor económico de los argentinos se mantiene en terreno marcadamente negativo y con tendencia a profundizarse. De acuerdo con el sondeo, el 71 por ciento de los consultados calificó como mala la situación económica del país, mientras que apenas el 21 por ciento la definió como buena y el 9 por ciento restante la consideró normal. La brecha entre las miradas optimistas y las pesimistas alcanzó 50 puntos porcentuales, un diferencial que describe el carácter ampliamente extendido del malestar.

El indicador se elaboró sobre 2.067 personas y combinó preguntas sobre el estado general de la economía, el mercado de trabajo y la situación financiera del hogar. En los tres planos la lectura resultó negativa, aunque con intensidades distintas: el país concentró el 71 por ciento de evaluaciones desfavorables, la economía familiar el 60 por ciento y el mercado laboral el 75 por ciento, el segmento más crítico de los tres.

El bolsillo del hogar y el empleo, en el centro de la queja

La valoración sobre la propia economía familiar mostró un saldo de 40 puntos negativos: seis de cada diez consultados la consideraron mala, en tanto que un 20 por ciento la definió como normal y otro 20 por ciento como buena. En el caso del mercado de trabajo, la diferencia entre quienes lo ven con buenos ojos y quienes lo perciben con malos se estiró hasta convertirse en la más pronunciada de la encuesta, con 62 puntos de distancia entre el 13 por ciento que lo calificó como bueno y el 75 por ciento que lo describió como malo.

La comparación con el mismo mes del año anterior no se pudo precisar porque la encuesta publicada no incluye la serie histórica completa, por lo que la evolución interanual queda entre los datos que restan confirmar.

Expectativas hacia adelante y sensación de inflación en alza

  • El 55 por ciento de los encuestados prevé un empeoramiento de la economía del país en los próximos seis meses, contra un 31 por ciento que anticipa una mejora y un 14 por ciento que no espera cambios.
  • El 57 por ciento proyecta un deterioro del mercado laboral, frente a un 31 por ciento que aguarda una mejora.
  • El 48 por ciento cree que la situación económica de su hogar irá a peor, mientras que el 32 por ciento imagina una mejora y el 20 por ciento estima que se mantendrá sin variaciones.
  • El indicador Atlas-CPI, que mide la sensación de inflación (es decir, cómo perciben los encuestados la evolución de los precios en su vida cotidiana), saltó a 30,6 puntos en septiembre, contra 27,9 en agosto y 23,7 en julio, el nivel más alto desde abril.

Ese cuadro se traslada con rapidez a las decisiones de consumo. El 58,5 por ciento de los consultados afirmó que reducirá la compra de bienes durables en los próximos meses, una proporción que creció 11,3 puntos respecto de agosto. Solo el 14,2 por ciento prevé incrementar ese tipo de adquisiciones, lo que configura una señal de freno en el consumo de mediano y largo plazo.

Preocupaciones principales y términos en los que se mide el malestar

Al pedirles que mencionaran los problemas más importantes del país, los encuestados ubicaron a la corrupción en el primer lugar con el 50,3 por ciento de las menciones y al desempleo en el segundo, con el 44 por ciento. La inflación y los precios elevados aparecieron en el 27,8 por ciento de las respuestas, un registro que combina la preocupación estructural por la suba de precios con el cuadro recesivo que describe la encuesta.

En síntesis, el sondeo de septiembre ratifica un patrón que ya venía insinuándose en mediciones previas: la economía nacional, el mercado de trabajo y el bolsillo del hogar son evaluados con pesimismo por una mayoría de los argentinos, y la expectativa hacia los próximos seis meses no aporta señales de alivio. Resta por confirmar cómo evolucionarán estas percepciones en los relevamientos de octubre y noviembre, en un escenario donde la sensación de inflación acelerada y el repliegue del consumo de durables aparecen como los indicadores más sensibles a cualquier cambio de rumbo.

NH

Te puede interesar