Tras el ajuste de septiembre, el sueldo inicial del bancario de entrada quedó cerca de los 2,6 millones de pesos brutos
El salario del empleado que recién se incorpora al sector se compone de un básico de 2.552.560,34 pesos y una participación en las ganancias de 73.786,55. El convenio mantiene su esquema de actualización mensual atada a la inflación, que se extenderá hasta diciembre. La paritaria volverá a discutirse en enero de 2027.
Según datos de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y del INDEC que sirvieron de referencia para la negociación, el ingreso bruto mensual de un trabajador bancario que acaba de incorporarse al sector se ubica en 2.626.346,89 pesos tras el ajuste salarial acordado para septiembre, producto de la suma entre el salario básico inicial, fijado en 2.552.560,34 pesos, y una participación en las ganancias de 73.786,55 pesos que perciben los empleados de la actividad.
El incremento fue del 1,9% y, según el entendimiento alcanzado entre la Asociación Bancaria y las cámaras empresarias del sector, equipara la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC, es decir, el indicador que mide la inflación) registrada en el noveno mes del año. La suba alcanza a la totalidad de las remuneraciones mensuales del personal, tanto remunerativas como no remunerativas, e incluye los adicionales previstos en el convenio y también los que se pagan por fuera de esa pauta.
Un esquema distinto al resto de los gremios
El acuerdo mantiene una mecánica que distingue a los bancarios de buena parte de los demás sindicatos: en lugar de pactar porcentajes fijos por tramos para varios meses, los salarios se actualizan mes a mes de acuerdo con la inflación del período, sin atraso significativo. El mismo mecanismo se replicará en octubre, noviembre y diciembre, y la revisión paritaria recién se retomará durante la segunda quincena de enero de 2027.
Con esta secuencia de actualizaciones, Nicolás Heredia, editor de Economía, señaló que los haberes del sector acumulan en los primeros nueve meses de 2026 una suba del 23,6% medida sobre los valores vigentes en diciembre de 2025, una trayectoria que acompaña de cerca la evolución de los precios y, por ese motivo, preserva el poder de compra de los ingresos.
Cómo quedan los sueldos y qué se paga en noviembre
En noviembre, además del salario mensual correspondiente, los trabajadores bancarios percibirán el bono anual por el Día del Bancario, cuya suma mínima quedó fijada en 2.275.519,25 pesos y, de acuerdo con lo acordado, deberá abonarse antes del 6 de ese mes.
La foto de los salarios formales en el resto de la economía
El comportamiento de los ingresos bancarios contrasta con el del resto de los convenios. De acuerdo con cifras del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la remuneración media del empleo privado registrado creció 1,3% en términos reales durante agosto en comparación con julio (es decir, descontando el efecto de la inflación), en tanto que el promedio de los principales convenios colectivos avanzó 0,9% en el mismo período. En ambos casos se trata de mejoras que se ubicaron por encima del IPC, una dinámica que se repite desde hace varios meses.
Cuando se extiende la mirada y se compara con noviembre de 2023, el mismo mes tomado como referencia de manera habitual por las series oficiales y por los análisis de prensa para evaluar la recuperación salarial posterior a la crisis, la diferencia entre sectores se vuelve pronunciada. El promedio del empleo privado formal se ubica apenas 1,2% por encima de aquel nivel, mientras que el promedio de los principales convenios acumula una pérdida real del 6,9%.
Qué falta confirmar
La pauta firmada por los bancarios no garantiza que la dinámica se sostenga más allá de diciembre, ya que la próxima reunión paritaria recién se concretará en la segunda quincena de enero de 2027, y todavía no se conoce qué sucederá con el índice de inflación de octubre, noviembre y diciembre, cuyo dato se publica de manera desfasada por el INDEC. También queda por definir el comportamiento de los salarios en el resto de los convenios durante el último tramo del año, en un escenario en el que las actualizaciones por inflación plena siguen siendo la excepción y no la regla.
