Un hijo de un ganadero de Esquina robó más de 14 millones de pesos en su propia casa y fue condenado en el día
El joven de 18 años fue identificado por un peón rural, confesó ante la fiscal Analía Granero y acordó una pena de ejecución condicional en un juicio abreviado. La Policía no descarta su vínculo con otro robo de 18 millones en la casa del abuelo.
Un productor ganadero de Esquina, en el sur correntino, regresó el sábado 3 de octubre a su vivienda del paraje Los Flotadores y encontró la puerta forzada. De un armario habían desaparecido 14 millones de pesos y 3.900 dólares, producto de la venta de hacienda concretada días atrás, según consta en la denuncia radicada en la comisaría jurisdiccional.
El testimonio del peón y la identificación del sospechoso
Los efectivos que concurrieron al lugar entrevistaron a vecinos y trabajadores del paraje. Un peón declaró haber visto, al atardecer, una moto ocupada por uno de los hijos del dueño de casa ingresar a la propiedad y permanecer adentro pocos minutos, sin que nadie más lo hiciera. Con ese dato, la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC), a cargo de la fiscal Analía Granero, orientó la pesquisa hacia Ian Pablo Enrique, de 18 años, hijo del denunciante.
Los padres convocaron al joven, que ya no vivía allí. Se presentó en el mismo rodado descrito por el testigo. En principio negó cualquier participación, pero terminó confesando y aportando la ubicación del dinero, que estaba en la casa de su novia, en la zona urbana de Esquina.
- 14 millones de pesos y 2.100 dólares fueron recuperados en un allanamiento en la casa de la novia.
- Los 1.800 dólares restantes no aparecieron y la Justicia analiza si fueron entregados a un tercero para su cambio.
- El sospechoso fue sometido a un juicio abreviado pocas horas después del procedimiento.
- Recibió tres años de prisión en suspenso y recuperó la libertad de inmediato, al no superar el umbral legal para la prisión efectiva.
La causa paralela en la casa del abuelo
La Policía investiga ahora si el mismo joven estuvo detrás de un robo previo en la vivienda de su abuelo, de donde habían desaparecido 18 millones de pesos en efectivo. En esa causa, la Justicia había detenido a un peón de la víctima, pero lo liberó pocas horas después por falta de pruebas. Trascendió que los investigadores cotejan perfiles, movimientos y testimonios para determinar si existió un mismo autor y, eventualmente, un posible escenario de encubrimiento o de involucramiento de otras personas.
Por lo confirmado hasta el momento, Ian Pablo Enrique quedó condenado bajo la carátula de robo agravado por la relación de parentesco, una figura que contempla el Código Penal y que, por las particularidades del caso, fue resuelta mediante un acuerdo pleno entre la fiscalía y la defensa. La próxima instancia será la verificación del cumplimiento de las reglas de conducta que la Justicia imponga junto con la condicionalidad de la pena, ya que cualquier incumplimiento podría derivar en la revocación del beneficio y en la prisión efectiva.
