Adentro del subsuelo con otra cara: probamos Metro 2039 y te contamos cómo se siente volver a la oscuridad sin Artyom
4A Games nos invitó a una sesión de juego de tres horas y nos dejó en la piel de un sobreviviente anónimo que pelea por respirar en túneles y superficie congelada. Acá va todo lo que vimos, lo que nos gustó y lo que todavía genera dudas, a meses de su estreno en febrero de 2027.
Arrancamos la nota tal como arranca cada madrugada en un baile bien calentito: con la letra de un cuarteto sonando de fondo mientras se acomodan las luces. Y sí, ya sé que un videojuego postapocalíptico poco tiene que ver con "La Konga" o "Q" Lokura, pero te lo confieso: mientras jugaba las tres horas de Metro 2039 que mostró 4A Games a la prensa, en la cabeza me rebotaba esa zamba grande que dice que en el subsuelo de cualquier historia siempre hay alguien que la viene peleando. Y vaya si en este juego la pelean.
Después de varias entregas adentro de la saga, lo primero que te golpea al meter mano en la nueva entrega es un cambio que la propia franquicia había esquivado durante años: por primera vez en la serie, te bajás de la historia de Artyom, el muchacho que cargó con el peso deMetro 2033, Last Light y Metro Exodus. Acá el protagonista es otro, un sobreviviente sin pasado conocido, al que por ahora los muchachos de 4A Games llaman "El Desconocido". Un tipo cualquiera, como vos o como yo, metido en una red de túneles donde el aire respirable escasea y las facciones se tiran puntas sin pedir permiso.
Una señal misteriosa que te empuja para afuera
Lo que te lleva a moverte por este submundo es, justamente, lo de afuera: una señal extraña que viene de la superficie. Esa es la mecha que enciende la exploración. De golpe ya no te alcanza con arrastrarte por los pasillos del metro: hay que subir, caminar la superficie congelada y tratar de entender qué está pasando ahí arriba mientras los mutantes hacen lo suyo y la radiación te pega en la cabeza.
El corazón del juego sigue siendo el mismo que le dio identidad a la saga, y eso es algo que los pibes de 4A Games no tienen pensado perder. Cada respiración cuenta, cada bala cuenta, cada filtro cuenta. Te lo resumo en una lista, así de una lo entendés:
- Los filtros de la máscara de gas se arman con materiales que sacás de cadáveres y de contenedores espalhados por el escenario. Si te quedás sin insumos, el tiempo de supervivencia se mide en segundos.
- La propia máscara se va deteriorando: junta condensación y se rajea con los golpes, así que en los momentos más bravos tenés que limpiar el visor a mano, como quien le seca los anteojos a un abuelo en plena tormenta.
- Las armas cumplen doble función: sirven para defenderse y, al mismo tiempo, son moneda de cambio. Disparar a lo loco puede dejarte seco en el tramo más caliente.
- Se puede ir en silencio, con eliminaciónes cuerpo a cuerpo y cuchillos que se tiran, o bancar el mano a mano si el equipo y la munición dan. El sigilo está, pero no obliga.
Atmósfera, sonido y alucinaciones que te hacen transpirar
Donde Metro 2039 no afloja es en lo que siempre fue su fuerte: la sensación de que cualquier pasillo te puede comer crudo. El respirador del protagonista suena como una bomba de tiempo, el metal cruje, la linterna dibuja sombras que parecen moverse solas. Las anomalías y la radiación te arman alucinaciones que te deforman los túneles enteros, y las criaturas mutantes que aparecen por ahí reaccionan directamente a la luz y al movimiento, algo que te obliga a pensar dos veces cada paso. Eso es, para mí, la diferencia entre un juego "de terror" y un juego que te genera terror: este te lo hace transpirar en serio.
Tecnicamente la prueba fue un cañón: resolución 4K, sesenta cuadros por segundo estables, iluminación dinámica y trazado de rayos en tiempo real. La imagen se ve sólida, consistente. Aunque ya lo aclararon en la sesión: los requisitos finales para PC todavía no se publicaron, así que por ahora hay que quedarse con la promesa y cruzar los dedos para que la optimización acompañe cuando llegue el lanzamiento.
Metro 2039 llega en febrero de 2027 a PlayStation 5, Xbox Series X/S y PC. Después de tres horas con el juego en la mano, te soy honesta: cambiar al personaje principal me daba miedo, porque Artyom era una especie de hermano mayor de esta historia. Pero la decisión de meternos en la piel de un tipo anónimo, sin laureles ni pasado escrito, tiene una lógica enorme: cualquiera puede ser ese sobreviviente que se atreve a subir a la superficie. Y en tiempos donde el mundo parece un poco más parecido a un túnel oscuro, eso se agradece.
“Te lo resumo como te lo resumo a mis amigas del grupo de WhatsApp cuando me preguntan a qué jugamos esta semana: andate mentalizando que vas a sufrir, que cada bala va a doler como si fuera la última, y que la linterna no te salva de nada. Es una invitación a volver a tenerle miedo a la oscuridad.”Luz Brizuela, Cuarteto y espectáculos
