Ansa defiende su pregunta a Maratea y niega que la producción le haya dictado nada
La periodista aseguró que la consulta surgió en el momento, durante la dinámica de PH: Podemos Hablar, y que no hubo instrucciones previas ni intención de emboscada.
El cruce entre China Ansa y Santiago Maratea en PH: Podemos Hablar fue uno de los temas televisivos más comentados de la semana. En la sección «frente a frente» del ciclo, la periodista le pidió al influencer que se pusiera en el lugar de quienes habían aportado dinero a sus colectas y que dijera qué reclamo se haría a sí mismo. La respuesta de Maratea hizo que el momento se volviera uno de los más discutidos de la emisión, y desde entonces el episodio no dejó de circular en las redes.
Al día siguiente, Ansa habló del tema en otro programa y fue categórica al negar que alguien le hubiera indicado qué preguntar. Según sus palabras, la consulta fue una decisión propia que tomó en el medio del juego, y no una emboscada armada de antemano.
Lo que dijo la periodista
“Nadie me bajó ninguna pregunta, nadie me obligó a preguntar.”China Ansa
Ansa explicó que la pregunta fue la que le surgió en ese momento y que, si tuviera que repetir la escena, no la cambiaría. También reconoció que suele ser muy autocrítica con su trabajo frente a cámara, pero que en esta ocasión no vio ninguna acción impropia de su parte. Sobre las interpretaciones que aparecieron en redes sociales, afirmó que no la afectan porque sabe con qué sentido trabaja.
El debate subió de tono cuando una compañera de panel planteó que la pregunta podía leerse como una acusación implícita sobre el destino del dinero de las colectas. Ansa rechazó esa lectura y marcó una diferencia entre hacer una investigación periodística y proponer una situación hipotética dentro de un juego televisivo. Frente a esa objeción, lanzó una pregunta que quedó flotando en el estudio: ¿dónde está la incriminación?
El contacto posterior
La periodista también contó que, cuando Maratea le preguntó cómo se había enterado del tema, ella respondió que lo había hecho a través de los medios en los que trabaja. Además, reveló que ambos siguieron hablando después de la grabación: «Nosotros seguimos hablando todo el fin de semana», dijo, y describió la consulta como algo que podrían haber conversado en un ambiente informal, entre conocidos.
Como se ve, la discusión quedó abierta entre quienes leen el episodio como un juego que se pasó de rosca y quienes lo interpretan como una acusación encubierta. Lo que sí está en el material es la versión de Ansa, que insiste en que su pregunta fue espontánea y sin libreto.
Te puede interesar
