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Miércoles, 7 de octubre de 2026
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Antártida a bordo: del clásico de diez días a la vuelta entera al continente blanco

Una expedición de casi dos meses y 23 mil kilómetros abre un nuevo mapa para los viajeros que sueñan con el extremo sur, mientras los itinerarios cortos siguen siendo la puerta de entrada más habitual.

Por Mercedes PizarroTurismo y sierras · · hace 45 min
Antártida a bordo: del clásico de diez días a la vuelta entera al continente blanco

A veces, cuando uno piensa en la Antártida, lo primero que aparece es la imagen de un barco de casco rojo abriéndose paso entre témpanos a la altura del paralelo 65, con el viento pegando de lleno y un silencio que se corta con el crujido del hielo. Esa postal es la que conocen miles de pasajeros que eligen los itinerarios clásicos de diez a doce días por la península. Pero ahora se abre una posibilidad mucho más ambiciosa: una circunnavegación completa al continente blanco, de casi dos meses a bordo del Le Commandant Charcot, prevista para 2028, con alrededor de 23 mil kilómetros de navegación y la opción de contratar tramos de unas 30 noches.

Qué cambia cuando el viaje se estira

La diferencia no es solo de calendario. Según Jeremy Clubb, director y experto de Antarctica Cruises, los recorridos cortos concentran avistajes de fauna y paisajes en un área relativamente acotada, mientras que las travesías extensas permiten cruzar distintos sectores del océano y acercarse a regiones que reciben muy pocos visitantes, como los mares de Ross, Amundsen, Bellingshausen y Weddell. En esas latitudes aparecen la barrera de hielo de Ross, las cabañas históricas de la isla de Ross y sectores de reproducción de pingüinos emperador, un clásico de la fauna antártica que pocos han visto en su entorno natural.

El especialista describe estos viajes como una sumatoria de grandes extensiones de hielo marino y sitios cargados de historia de la exploración polar, pensados para quien ya pasó la etapa de "conocer la península" y quiere ir por más. La propuesta de 2028 se comercializa además dividida en dos tramos de aproximadamente 30 noches, lo que baja la vara de entrada para quien no puede tomarse dos meses pero sueña con una porción de esa ruta.

Un antecedente que ya une Sudamérica con Oceanía

No es la primera vez que una embarcación conecta el sur argentino con Oceanía por el camino largo. En 2025, la compañía Hapag-Lloyd Cruises concretó una semicircunnavegación de 32 días a bordo del Hanseatic inspiration, con partida desde Ushuaia y final en Christchurch, Nueva Zelanda. Sirve como referencia para dimensionar lo que significa una expedición de este tipo: no es un crucero convencional, es una travesía pensada para los amantes de los extremos.

Para Clubb, el tiempo disponible y el presupuesto son los dos factores centrales a la hora de elegir. Considera que las vueltas completas al continente seguirán siendo excepcionales por su complejidad logística y su costo, mientras que los itinerarios de diez a doce días se ajustan a las posibilidades de una mayor cantidad de viajeros y mantienen un lugar central en la oferta.

¿Para quién está pensado un viaje así?

  • Personas que ya visitaron la península y quieren ir un paso más allá.
  • Fotógrafos que necesitan tiempo de permanencia en cada entorno para esperar la luz y el clima justo.
  • Observadores de aves y aficionados a las ciencias polares, atraídos por especies y ecosistemas poco accesibles.
  • Viajeros con disponibilidad de entre 30 y 60 noches y un presupuesto preparado para una logística de excepción.

Lo que define a estas travesías largas, según el especialista, es el interés por permanecer más tiempo en cada entorno, observar el hielo y seguir la fauna durante varios días seguidos, antes que acumular desembarcos uno tras otro. Es, en definitiva, un cambio de chip: pasar del recorrido intenso al ritmo del continente.

Mientras tanto, en el puerto de Ushuaia -el kilómetro cero de cualquier embarque hacia el sur, sobre la ruta nacional 3, pleno centro de la ciudad- las agencias siguen vendiendo las salidas clásicas con horarios de partida que rondan las 17 o 18, según la temporada. Para quien solo tenga una semana y un bolsillo más ajustado, esa sigue siendo la puerta de entrada al continente blanco. Para el resto, el menú se amplía: la Antártida ya no se visita solo en diez días. Ahora también se la puede rodear.

Si alguna vez te imaginaste cruzando el mar de Ross con un café en la mano y un iceberg a estribor, este es el momento de empezar a averiguarlo. Te leo en los comentarios: qué te gustaría conocer de la Antártida en una travesía de este tipo, y qué te frenaría a la hora de animarte.

MP
Mercedes PizarroTurismo y sierras

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