Argentina pasó la escoba en Neuquén y quedó a un paso de sellar la serie
Cerúndolo y Tirante ganaron sus singles sin ceder sets en el Ruca Che. El equipo capitaneado por Guillermo Coria necesita un solo triunfo más este domingo para quedarse en el Grupo Mundial I.
El Ruca Che anoche fue una fiesta y la selección argentina de tenis se dio el gusto de regalarles a los neuquinos una jornada casi perfecta. Dos presentaciones, dos victorias, ni un set cedido. Cerúndolo y Tirante facturaron en singles y dejaron al equipo 2-0 arriba frente a Turquía, en la serie del Grupo Mundial I de la Copa Davis. Con la vara así, sobra decir que el dobles de este domingo arranca con la mesa servida: un triunfo y a otra cosa.
Lo de Francisco Cerúndolo fue un monólogo en el primer set y un trámite en el segundo. Le metió un 6-0 al turco Yanki Erel, 329 del mundo, que pareció haberse dejado la raqueta en el hotel. Después el segundo set se le complicó un toque (apenas lo necesario para que el partido no pareciera un entrenamiento), pero a la hora de la verdad quebró en el momento justo, se puso 5-4 y cerró con su servicio. Hora y media, bolso y a casa.
Tirante, el socio perfecto
Detrás de él salió Thiago Tirante, platense de los buenos y número 52 del ranking. El pibe no se amilanó ante Mert Alkaya (296) y lo despachó por 6-2 y 6-4. Cómodo, sin sobresaltos, con la serenidad que pide una serie de Copa Davis. Tanta regularidad que el turco nunca encontró la llave para meterle miedo. Argentina se fue al hotel con la serie casi en el bolsillo y la tribuna cantando como si hubiéramos ganado la Davis entera (¡y falta todavía, eh!).
Cómo sigue la serie
- Domingo desde las 11:00, el dobles con Horacio Zeballos y Andrés Molteni frente a la pareja turca.
- Si Argentina gana ese punto, se asegura la permanencia en el Grupo Mundial I y vuelve a los Qualifiers 2026.
- Si los turcos ganan el dobles, la definición se traslada al quinto punto, otro singles.
- El capitán Guillermo Coria todavía no confirmó quién cerraría la serie si el dobles no alcanza.
Desde este lado lo digo sin vueltas: lo de ayer fue un baile. Argentina jugó como se juega cuando se quiere mandar una señal (mandar una señal, en criollo, dejarles claro a los rivales quién manda en la cancha). El dobles de mañana arranca con viento a favor, pero ojo: en la Davis siempre hay que tener el arco tenso, porque los turcos van a salir a vender cara la derrota.
El próximo partido de la serie es este domingo a las 11:00, con el dobles como primera parada en el Ruca Che de Neuquén. Ahí nomás, con la camiseta puesta y la tribuna llena otra vez.
