Saltar al contenido
Miércoles, 14 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Turismo ›
Turismo /

Bar Alemán, el bodegón de Villa Devoto que aguanta 118 años a fuerza de milanesas y champán

Fundado como cervecería con cancha de bochas en 1908, este rincón porteño de Pedro Morán y San Martín sobrevive entre palmeras centenarias, mozos de cuatro décadas y una milanesa napolitana para cuatro que se viraliza en redes.

Por Mercedes PizarroTurismo y sierras · · hace 1 h
Bar Alemán, el bodegón de Villa Devoto que aguanta 118 años a fuerza de milanesas y champán

Lo primero que uno ve al doblar por Pedro Morán son las palmeras. Altas, anchas, con esa pinta de árboles que vienen de otro siglo, marcan la esquina de avenida San Martín como un mojón verde en pleno Villa Devoto. Ahí nomás, debajo de esa sombra que ya nadie sabe cuántos porteños cruzaron, sigue abierto el Bar Alemán, un bodegón que este año cumple 118 y que, contra todo pronóstico, sigue convocando multitudes con la misma energía con la que arrancó como cervecería en 1908.

De cervecería con bochas a templo de la milanesa

La historia arranca con un alemán y una glorieta, cancha de bochas y unos barriles enfriados con una serpentina de 120 metros que bajaba hasta el sótano. El menú de entonces olía a otro mundo: salchichas, chorizo alemán, ahumados, costillas de cerdo y el clásico chucrut. Con el tiempo, la cocina se fue argentinizando hasta convertir a la milanesa napolitana en su plato emblema, esa que los mozos recomiendan pedir para tres pero que, según cuentan, alimenta sin problemas a cuatro y todavía deja para el taper.

“Venden alrededor de mil milanesas por mes, y los sábados a la noche la cosa no para: entre 350 y 400 personas pasan por las mesas del local, que en los años ochenta llegó a servir 21.000 cubiertos en un solo diciembre.”Contexto de la nota

La etapa actual del bar se cuenta desde diciembre de 1983, cuando Carlos y Manolo se quedaron con el fondo de comercio con un contrato de alquiler que se vencía en mayo. El primer fin de semana atendieron 700 cubiertos, empezaron con siete mozos y terminaron la semana con catorce. En diciembre de 1984 les renovaron el contrato, dos años después les vendieron la propiedad y la deuda se salda con un alquiler proporcional, sin hipoteca de por medio. Una epopeya chica, de esas que solo se entienden cuando uno se sienta en una de las mesas y ve pasar a los mozos con la misma cara de siempre.

Lo que sigue igual y lo que cambió

  • Los boxes de ligustrina y el piso de canto rodado se mantienen porque los propios clientes pidieron no tocarlos.
  • La cocina pasó de 30 a 80 metros cuadrados para bancar la demanda actual.
  • Se instaló aire acondicionado, lo que transformó un negocio casi estacional en un restaurante de todo el año.
  • Cuando un plato se viraliza en redes, ocho de cada diez mesas lo piden, según reconoce el dueño actual.
  • La milanesa napolitana hoy sale con una formulación más precisa que en los primeros años, afinada por esa exposición.

Hoy el Bar Alemán funciona en Pedro Morán y avenida San Martín, pleno corazón de Villa Devoto, en la Ciudad de Buenos Aires. Para llegar, cualquier colectivo que baje por San Martín deja a dos cuadras; si van en auto, hay que estacionar con paciencia porque la zona es de las que se llenan rápido. Atienden de lunes a lunes, con horario corrido que arranca al mediodía y se extiende hasta la noche, y el sábado a la noche es cuando mejor se entiende por qué este bodegón sigue siendo una referencia del barrio frente al avance de las cadenas.

Si van, pido la milanesa napolitana para compartir, una copa de vino de la casa y, si el ánimo lo permite, un flan. Y si eligen bien la noche, capaz los sorprenden descorchando champán porque la cuenta de cubiertos llegó a los 400, una costumbre que los dueños mantienen como si fuera un acto de fe. Cuentenme después qué les pareció, y si conocen otro bodegón histórico de su barrio que todavía valga la pena visitar, lo charlamos en los comentarios de la nota.

MP
Mercedes PizarroTurismo y sierras

Te puede interesar