El Chaltén fija la patente de mascotas en módulos atados al precio de la nafta
El Registro Municipal de Mascotas (ReMMa) establece una inscripción inicial y un canon anual calculado en litros de nafta súper. La unidad de medida y la posibilidad de inscribir en domicilio abren un esquema con tres valores distintos que el vecino debe conocer antes de anotarse.
En El Chaltén, localidad santacruceña ubicada dentro del ejido del Parque Nacional Los Glaciares, registrar una mascota tiene un costo que se mide en litros de combustible. El Registro Municipal de Mascotas (ReMMa) define una inscripción de 20 módulos y una patente anual de 15, tomando como referencia el precio del litro de nafta súper en la estación YPF local.
Según el esquema vigente, la inscripción se abona una sola vez al momento de anotar al animal en el padrón. A partir del segundo año de tenencia comienza a regir la Patente Única de Mascotas, un pago anual independiente del alta inicial. Son dos obligaciones distintas: una es el ingreso al registro y la otra, el canon de mantenimiento que se renueva cada año.
Tres montos sobre la misma mesa
- Inscripción en oficinas municipales: 20 módulos, equivalentes a 20 litros de nafta súper de la estación YPF local.
- Inscripción a domicilio: 25 módulos, cinco más que la modalidad presencial, por el desplazamiento del personal al hogar del contribuyente.
- Patente anual desde el segundo año: 15 módulos, que se actualizan junto con el precio del combustible tomado como referencia.
- Multa por incumplimiento del registro: 50 módulos, un valor equivalente a dos veces y media la inscripción básica.
El cálculo en módulos (unidad que en este régimen equivale a un litro de nafta súper en la estación local) obliga a traducir cada cifra a pesos en función del precio vigente del combustible. Así, los 15 módulos de la patente anual se convertirán en el valor de 15 litros de nafta, mientras que los 50 módulos del incumplimiento representarán el equivalente a 50 litros en el momento en que se abone la sanción.
El régimen se aplica en una localidad cuyo ejido urbano se encuentra dentro del Parque Nacional Los Glaciares, un entorno donde la identificación de animales resulta clave para vincular a cada perro con su propietario. El dato cobra relevancia en un poblado donde, según se ha informado, se han localizado perros dentro del área protegida.
Para quienes proyectan los gastos de tener una mascota en la villa, el esquema obliga a pensar en tres momentos distintos: el alta, el canon anual a partir del segundo año y, eventualmente, la multa por no registrarse. Resta confirmar cómo se actualizará el valor del módulo a lo largo del año, si la patente podrá abonarse en una sola cuota o en varias, y de qué manera se notificará a los vecinos que ya tienen animales sin inscribir, ya que el material disponible no precisa esos puntos.
