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Domingo, 11 de octubre de 2026
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El pinchazo que ya es costumbre: Paredes otra vez roto y Boca otra vez sin su caudillo

El capitán se rompió el isquiotibial derecho en Córdoba, lleva seis lesiones en el año y se pierde la semifinal con Vasco da Gama. El superclásico del 1° de noviembre quedó en terapia intensiva.

Por Emiliano OviedoDeportes · · hace 48 min
El pinchazo que ya es costumbre: Paredes otra vez roto y Boca otra vez sin su caudillo

Acá estamos de nuevo, parados en el Kempes con las manos en la cabeza. Cada vez que Leandro Paredes pisa una cancha con la camiseta de Boca uno contiene la respiración, no por el juego, sino porque ya sabe que algo puede pasar. Y pasó. Anoche, en el empate 2-2 frente a Instituto en Córdoba, el capitán ingresó en el segundo tiempo, reemplazó a Milton Delgado, y a los 16 minutos se agarró el muslo derecho como quien aprieta un trapo. Se sentó en el piso, pidió el cambio y el estadio entero entendió que la noche se había terminado para él.

El parte médico: desgarro grado 2 y tres semanas en el freezer

Los estudios posteriores confirmaron lo que se veía a simple vista: desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho. El tiempo mínimo de recuperación es de tres semanas. Para decirlo en criollo, es un pinchazo grueso (digamos, una rotura de fibras que obliga a parar la máquina) que no se banca con hielo y buen deseo. Es la sexta lesión del año, la quinta muscular, y otra vez en una zona que ya conoce de memoria el camino de la rehabilitación.

Sudamericana sin el cinco y superclásico en zona de duda

  • Ida de la semifinal ante Vasco da Gama en la Bombonera: sin Paredes, podría viajar para estar con el plantel pero no jugar.
  • Revancha en San Januario de Brasil: tampoco estará disponible.
  • Superclásico contra River del 1° de noviembre: la recuperación coincide justo con la fecha, así que el alta médica se convirtió en una carrera contra el reloj.

El historial que asusta: un muslo con mala memoria

Lo de Paredes ya parece un patrón. En abril se rompió el isquiotibial derecho en el superclásico del Monumental. A fines de mayo volvió a lastimarse en el mismo lugar antes del Mundial, llegó a Estados Unidos con la zona a punto de caramelo, se perdió los amistosos y recién pudo sumar minutos contra Austria. En agosto fue el turno del isquiotibial izquierdo frente a Platense. En septiembre repitió zona, esta vez contra el Fortín por Copa Argentina. Y ahora el derecho otra vez, pero con un grado más de gravedad. Es como si el cuerpo le mandara un mensaje y él lo abriera con un suspiro.

Quién lo reemplaza y qué números deja su ausencia

Rodolfo Arruabarrena ya empezó a mover las piezas. Williams Alarcón fue la primera opción anoche en Córdoba y cumplió. Pero el que más se le parece al patrón de juego del cinco es Camilo Rey Domenech, que viene de recuperarse de una molestia en Reserva y ya reemplazó al capitán en otros partidos. Tomás Belmonte aparece como el comodín de siempre, el que entra cuando el equipo necesita marca en el medio. En los nueve partidos que Boca jugó en 2026 sin Paredes ganó cuatro, empató cuatro y perdió uno. La efectividad con él es del 60 por ciento; sin él, del 59. La diferencia mínima, aunque cuando él está el equipo respira distinto, se ordena solo, y se nota en el juego.

Próximo compromiso del Xeneize: este jueves, desde las 21.30, en la Bombonera, por la ida de la semifinal de la Copa Sudamericana frente a Vasco da Gama. Habrá que ver si el equipo se planta sin su caudillo o si otra vez, como tantas veces en el año, termina dependiendo de que el muslo de su capitán se acuerde de ser músculo.

EO

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