Jueves, 27 de agosto de 2026
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El rumor que prendió fuego la pantalla: De Brito y Granados se sacan chispas por OLGA

Un trascendido sobre una venta en el canal desató una pelea pública entre dos de las figuras más convocantes del streaming argentino. Dimes y diretes, acusaciones cruzadas y una pregunta que sobrevuela: ¿se puede seguir dándole aire a un rumor después de que el propio protagonista lo desmintió?

Por Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos · 27 de agosto de 2026 · hace 57 min

Te tiro la posta tal como la viví mientras zapeaba entre pantallas el otro día: cuando el río suena, agua lleva, pero a veces el río suena y lo que lleva es un puro soplido. Eso fue exactamente lo que pasó con el rumor que sacudió al mundillo del streaming y la tele, ese universo donde se estira más que la gamba de un surfer en Mar del Plata. La versión que empezó a rodar señalaba que Migue Granados, el Pela, como le decimos los que lo seguimos desde sus tiempos en radio y en su propia tribuna digital, habría vendido su parte en OLGA, el canal que él mismo ayudó a parir hace unos años, cuando todavía era una apuesta y hoy es una referencia ineludible del entretenimiento online.

Ángel de Brito, el conductor de LAM, tomó ese trascendido y lo llevó a su programa con el tono escandaloso que lo caracteriza, aclarando eso sí, palabra más palabra menos, que había sido un rumor y no una confirmación. Lo más jugoso del asunto es que el propio De Brito reconoció haberle consultado a Granados en privado, y que el Pela le había negado rotundamente cualquier operación. Sin embargo, el conductor de Bondi TV y ahora también de LAM siguió adelante con la hipótesis, incluso agregó condimentos: deslizó que la cifra involucrada habría sido bastante importante, que Granados seguiría vinculado al canal pero que ya no estaría al frente de la conducción diaria, supuestamente porque estaba cansado, quemado de la rutina de estar prendido fuego en la pantalla día tras día.

La respuesta del Pela y el ida y vuelta en X

Granados no se quedó callado. Sacó un recorte del segmento, lo subió a su cuenta de X y escribió una frase que se volvió viral en cuestión de horas, de esas que te quedan rebotando en la cabeza: El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí. Con eso dejó expuesta la contradicción que muchos señalamos: de qué sirve desmentir un rumor si después el rumor se ventila igual ante miles de espectadores que no leyeron tu desmentida.

De Brito le contestó con una de sus chicanas marca registrada, de esas que le funcionan porque las dice con tono socarrón pero sin pasarse de rosca: le sugirió escuchar mejor y lo tildó de streamer de cristal. Granados, que tiene un sentido del humor filoso y suele sacarse de encima las tensiones con una ironía, remató el cruce con una pregunta que arrancó más de una sonrisa: ¿Vos me estás mandando a drogar, Ángel? Ahí, al menos de manera pública, la discusión se enfrío. Pero el ruido ya estaba hecho.

Una historia de cruces viejos y una pregunta que queda flotando

Esto no nació de la nada. Meses atrás, cuando Granados había esquivado una nota en un canal de televisión, De Brito ya le había tirado con todo: lo había llamado llorón y había ubicado a los streamers en una generación frágil, comparándolo de manera desfavorable con Nico Occhiato, el conductor de Luzu TV, un canal que también pica en punta en el segmento. La relación entre ambos arrastraba reproches previos sobre el vínculo entre la televisión abierta y las plataformas digitales, una discusión de fondo que excede lo personal y que toca el corazón del negocio del entretenimiento hoy: cómo se reparte la torta publicitaria entre los formatos tradicionales y los que nacen en internet.

Mientras tanto, el rumor societario en sí quedó en el aire, sin resolución concreta. La única respuesta directa conocida sigue siendo la negativa de Granados. De Brito deslizó además que Verónica Lozano y Leo Montero habrían recibido propuestas para conducir una franja en OLGA, aunque ninguna de esas movidas prosperó. Ninguno de esos datos, ojo, confirma que haya habido una transferencia de participación. Son piezas sueltas que se mencionan para darle volumen al trascendido, pero que no lo convierten en información verificada.

Lo que se llevó puesto el cruce

Lo que este episodio dejó a la vista es un problema de los más habituales en la cobertura del espectáculo, ese territorio movedizo donde la información y el chisme muchas veces se dan la mano: un desmentido puede convivir indefinidamente con el trascendido que busca desactivar. Granados señaló esa contradicción con nombre y apellido; De Brito sostuvo que en todo momento aclaró el carácter no verificado de la información, que él cumplió con su trabajo periodístico al ventilar lo que se comentaba en los pasillos, y que la decisión de creer o no queda del lado del espectador.

Yo te lo digo con todas las letras, porque a mí estas peleas me dan material para rato: no estoy ni con uno ni con el otro. Los dos tienen razón y los dos se equivocan en algún punto. De Brito porque instaló un rumor que ya tenía desmentido. Granados porque subestimó que, una vez que la pelota está en el aire, agarrarla de nuevo lleva más esfuerzo que dejarla picar. La pregunta que sobrevuela, y que cada tanto vuelve a caer sobre el periodismo de espectáculos, es dónde termina el trascendido legítimo y dónde empieza la difusión de información que ya fue desmentida por su protagonista. Una línea que, a veces, se vuelve tan difusa como el humo de un escenario después de un show.

Para tener en cuenta este finde

  • Migue Granados desmintió de manera directa y pública haber vendido su parte en OLGA; esa es, hasta hoy, la única respuesta oficial conocida sobre el tema.
  • Ángel de Brito sostuvo el trascendido aunque reconoció que el propio Granados se lo había negado en privado y aclaró en todo momento que se trataba de un rumor no confirmado.
  • El cruce reavivó el debate de fondo sobre los límites del periodismo de espectáculos y la convivencia entre televisión abierta y plataformas de streaming, dos mundos que cada vez se pisan más.
  • Para este sábado te recomiendo, si te copa el buen streaming, engancharte con alguna de las transmisiones en vivo de OLGA: más allá de los ruidos societarios, el canal sigue siendo un termómetro de lo que se viene en el entretenimiento digital argentino.
LB
Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos

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