Halloween Horror Nights: 49 noches para perderle el miedo al miedo en Orlando
La edición número 35 del evento más emblemático de Universal Studios Florida se extiende hasta el 1 de noviembre, con diez casas embrujadas, cinco zonas de terror, dos shows nocturnos y una programación pensada para que cada visitante arme su propio recorrido del espanto. Acá, una guía completa con todo lo que hay para ver, comer y sobrevivir.
Hay una laguna en Universal Studios Florida que durante casi todo el año refleja familias sacándose fotos y chicos comiendo algodón de azúcar. Pero entre fines de agosto y principios de noviembre esa misma laguna se vuelve un portal hacia Hawkins, el pueblo ficticio donde transcurren los horrores de Stranger Things, y los edificios de alrededor se transforman en una pantalla gigante donde llueven proyecciones, luces y la banda sonora de la serie. Yo estuve ahí en otra vida, antes de que todo esto existiera, y me acuerdo de pensar que Disney era lo único que valía la pena en Orlando. Error grave. Porque lo que Universal viene construyendo desde 1991 con su evento de Halloween es, sin exagerar, una de las experiencias de terror más ambiciosas del mundo, y este año llega a su edición número 35 con un despliegue que deja chico a casi cualquier parque temático del planeta.
El recorrido arrancó en 1991 bajo el nombre Fright Nights, con apenas tres noches y una sola casa embrujada. Treinta y cinco ediciones después, la propuesta se estira a 49 noches seleccionadas, desde el 28 de agosto hasta el 1 de noviembre, y ofrece diez casas de terror, cinco zonas de miedo distribuidas por las calles del parque, dos espectáculos nocturnos, más de cincuenta opciones gastronómicas con estética de Halloween y un merchandising que ocupa varias tiendas. Es, en la práctica, un parque dentro del parque, con su propia lógica y su propia geografía del espanto.
Las dos casas que concentran la mayor convocatoria
La primera gran apuesta de esta temporada es Ozzy Osbourne: Prince of Darkness, una casa dedicada a la carrera solista del músico británico que repasa más de cuatro décadas de escenario. El laberinto recorre ruinas, mazmorras, pasillos con calaveras y referencias visuales a sus discos, todo atravesado por su música. Sharon Osbourne, su viuda, colaboró con el equipo creativo de Universal en el diseño de cada sala, lo que le da a la atracción un nivel de detalle poco habitual en este tipo de licencias.
La otra atracción que ya se perfila como la más codiciada de la temporada es Stranger Things 5, basada en la quinta y última temporada de la serie. El recorrido lleva al visitante por la casa de los Wheeler, por el Laboratorio Nacional de Hawkins y por las dimensiones paralelas de la ficción, con apariciones del Mind Flayer, Demogorgons y Vecna. Quienes vienen siguiendo la serie desde 2016 van a reconocer cada rincón, y quienes nunca la vieron van a entender igual por qué este pueblo de Indiana imaginario se convirtió en un fenómeno global.
Las otras ocho casas: del blues con vampiros a los muertos de Evil Dead
- Hellraiser: una recreación de la trilogía original con sus Cenobitas y el rompecabezas que hay que resolver para sobrevivir.
- Sinners: una noche de blues en el sur de Estados Unidos que termina con una invasión vampírica.
- Evil Dead Burn: cada esquina está poblada de Deadites, las criaturas poseídas de la saga.
- INVASION: Alien Abduction: reconstruye el secuestro de una familia rural a manos de extraterrestres.
- Cybergoria: estética futurista y distópica con otra camada de pesadillas tecnológicas.
- MADLANDS: Caged Cannibals: un viaje a un parque de diversiones abandonado y siniestro.
- H.R. Bloodengutz Presents: A Halloween Fright-Tacular: un showman con delirios de grandeza y público cautivo.
- Jack & Oddfellow: Chaos & Control: la guerra entre los dos payasos emblema del evento.
Las cinco zonas de miedo y los dos shows nocturnos
El terror se extiende más allá de las casas y se mete en las calles del parque. Cinco zonas de miedo funcionan como capas adicionales de sobresalto: payasos de distintas franquicias se adueñan del área de Nueva York, Fortnitemares convierte un sector en un campo de batalla y grupos de personajes con motosierras recorren los accesos principales. El hilo conductor de toda la edición es el Infernal Carnival of Nightmares, gobernado por Jack the Clown y su rival histórico, el Doctor Oddfellow, una pelea interna que ordena la narrativa del evento.
Los dos espectáculos nocturnos son, a mi entender, el momento donde el parque entero se entrega al delirio. Sobre la laguna, Stranger Things: Return to Hawkins combina proyecciones, fuentes danzantes y la banda sonora de la serie en un show que se ve desde prácticamente cualquier punto del complejo. Sobre los edificios del parque, un segundo show de mapping reconstruye escenas icónicas del pueblo de Hawkins con una sincronización milimétrica. Si solo van a hacer una cosa en una noche, que sea esta.
Dónde comer y a qué hora moverse: el dato práctico
Universal montó más de cincuenta puestos gastronómicos con estética de Halloween, desde versiones temáticas de perritos calientes y hamburguesas hasta opciones más elaboradas con nombres que juegan con las casas embrujadas. Mi recomendación, si andan por el área de Nueva York, es buscar el puesto de BBQ cerca del kilómetro 1 interno del parque, que suele abrir hasta las 23 y es uno de los pocos donde se puede comer algo decente sin hacer una cola de cuarenta minutos. Para los golosos, los clásicos pumpkin donuts y las manzanas acarameladas rojas siguen siendo imbatibles.
El horario clave para moverse con cierta tranquilidad es entre las 18:30 y las 20, cuando el parque aún no alcanza su pico de visitantes. A partir de las 21 las colas para las casas más populares, sobre todo la de Stranger Things y la de Ozzy, pueden superar los 90 minutos. El Express Pass, que se compra aparte, reduce esos tiempos a la mitad y, si viajan en grupo, es la diferencia entre hacer tres casas o hacer seis en una noche.
La invitación
Yo digo siempre lo mismo: Orlando sin Halloween es como Buenos Aires sin tango, se puede pero no se entiende. Cuarenta y nueve noches son suficientes para animarse a cruzar el charco y venir a gritar un rato al lado de un Demogorgon. Si este año tienen la excusa, agárrenla. Las luces de Hawkins los esperan.
