La comadreja enana que se escondió entre la leña y el llamado que llegó a Picún Leufú
Un vecino de Cutral Co encontró un marsupial diminuto en su pila de leña. Lo que hizo después fue clave para que el animal volviera sano a la estepa neuquina.
Son las primeras horas de la tarde en Cutral Co y María, una vecina del barrio Pueblo Nuevo, me cuenta por teléfono que todavía no puede creer lo que vio el martes a la mañana. Estaba por llevar un tronco a la cocina cuando notó un bulto que se movía entre la pila de leña del fondo. "Pensé que era una rata, te juro, pero era más raro, más chiquito, con unos ojos enormes y una colita que parecía otra cosa", me dice, con la voz todavía medio incrédula. No lo tocó. No intentó agarrarlo. Llamó. Esa decisión, menor, fue la que terminó con la comadreja enana de vuelta en su ambiente natural, sana y a salvo.
El llamado llegó hasta el equipo de Guardafaunas de Picún Leufú, que se acercó hasta la vivienda, evaluó al ejemplar con un protocolo de manipulación mínima y confirmó que estaba en perfecto estado. Minutos después, lo liberaron en la estepa. Lo que en el barrio fue una tarde de asombro, para los guardafaunas es un caso de manual: el encuentro ocasional entre una persona y fauna silvestre que aparece en la ciudad o en los patios.
Qué especie es la comadreja enana
Lo que María tenía delante no era un ratón, aunque la confusión sea razonable. Se trata de la comadreja enana (Thylamys pallidior), un marsupial autóctono de los ambientes áridos y de estepa que habitan en Neuquén. Su cuerpo mide entre 8,5 y 12 centímetros y pesa entre 15 y 36 gramos, lo que explica que a simple vista se la tome por otra cosa. Tiene pelaje grisáceo, vientre claro y unas manchas oscuras alrededor de los ojos que le dan una expresión muy particular.
Es un animal nocturno, discreto y raro de ver. Se alimenta de insectos, frutos y pequeños animales, y una de sus características más llamativas es la cola prensil, donde acumula reservas de grasa para atravesar los períodos de frío y de escasez. Pertenece a la familia de las comadrejas americanas, un grupo completamente distinto al de los roedores.
Qué hacer si aparece fauna silvestre en la casa
- No manipular al animal ni intentar retenerlo, aunque parezca pequeño o indefenso.
- No darle comida ni agua: una dieta inadecuada puede provocarle problemas serios.
- No adoptarlo como mascota: la fauna silvestre no se domestica y su tenencia está prohibida.
- Aislar al animal de mascotas domésticas (perros y gatos) que puedan atacarlo o estresarlo.
- Dar aviso inmediato a la autoridad de fauna de la provincia o al área de ambiente local.
- Describir con precisión lo que se vio y dónde se vio, para que los equipos puedan actuar rápido.
La Dirección Provincial de Fauna de Neuquén lo resume en una frase que me repiten cada vez que pregunto: "la fauna silvestre no es mascota" y "protegerla es tarea de todos". El contacto directo, aunque sea bien intencionado, puede estresar al animal, transmitir enfermedades o acostumbrarlo a la presencia humana, lo que reduce sus chances de sobrevivir en libertad. Dejar que intervengan los profesionales es, literalmente, la mejor ayuda que un vecino puede dar.
“La fauna silvestre no es mascota. Protegerla es tarea de todos.”Dirección Provincial de Fauna de Neuquén
Vuelvo a llamar a María antes de cerrar la nota. Le pregunto qué siente, días después, cuando ya pasó todo. "Una mezcla de miedo y de alegría, te soy honesta", me dice. "Miedo porque no sabía qué era, y alegría porque llamé a tiempo y la pudieron llevar a su lugar". Del otro lado de la línea, en un barrio cualquiera de Cutral Co, una pila de leña vuelve a ser solo una pila de leña. Pero la próxima vez que alguien encuentre un bulto moviéndose entre los troncos, ya sabe qué número marcar.
