Jueves, 24 de septiembre de 2026
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La isla olvidada: dos amigas, un viaje por Filipinas y los recuerdos que no se borran

La nueva película animada de DreamWorks pone el foco en la separación, la amistad y la identidad filipina, con dirección de Joel Crawford y Januel Mercado y un ritmo pensado para el público familiar.

Por Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos · 24 de septiembre de 2026 · hace 1 h

Volver, con la frente marchita, de las nieves del tiempo igual que en el juego del amor se cae otra vez, brillen así mis ojos cuando te vuelva a ver. Arranco la nota con esa línea de Rodrigo porque la película de la que voy a hablarles me dejó exactamente esa sensación: la de esos recuerdos de la adolescencia que se niegan a borrarse aunque la vida nos lleve por caminos distintos. La isla olvidada es la propuesta animada que DreamWorks acaba de poner en la calle y te la cuento como si te la contara en una mesa de un baile de Córdoba, a los codazos, mientras suena el equivocado y alguien pide el siguiente tema.

La historia sigue a Raissa y Jo, dos pibas que se conocen desde chiquitas y que de golpe tienen que separarse. A partir de ahí empieza un viaje por mundos fantásticos que, a primera vista, parece una aventura más de la factoría DreamWorks, pero tiene un detalle que a mí me ganó: la acción se sitúa en Filipinas y los directores Joel Crawford y Januel Mercado le metieron al relato costumbres, paisajes y tradiciones del lugar. No es un fondo decorativo: la identidad filipina es parte del viaje.

Lo que pasa cuando la fantasía se cruza con la separación

Lo que más me gustó, y se los digo con el corazón en la mano, es que la película no esquiva el tema espinoso. La separación de las amigas, el trauma de ese corte y el valor de los recuerdos compartidos aparecen de verdad, sin edulcorar. Las protagonistas no son heroínas perfectas: tienen broncas, se enojan, se equivocan, y eso las hace queribles. Cuando Raissa y Jo entienden que lo que vivieron juntas sigue intacto adentro de las dos, a uno se le afloja algo en el pecho y entiende que el viaje fantástico es, en el fondo, un viaje por la memoria.

En lo visual, la película es una locomotora: cambios de escena a toda velocidad, gags físicos, movimientos de cámara que sorprenden y hasta referencias a series ochentosas para los que peinamos canas. La animación mezcla estilos y se luce en los distintos mundos que atraviesan las pibas. Del lado del conflicto, hay una villana que las persigue y suma tensión al recorrido, pero sin robarle espacio al vínculo central.

  • Toy Story (la saga completa), porque sin la amistad entre Woody y Buzz no se entiende nada de lo que vino después.
  • Intensa-mente, un viaje al interior de las emociones que también habla de recuerdos y de lo que queda cuando un vínculo cambia.
  • Mi villano favorito 4, para entender que los amigos se eligen y a veces aparecen donde menos los esperás.
  • Lilo y Stitch, con esa mirada sobre la familia elegida y los vínculos que se arman entre márgenes.
  • Cómo entrenar a tu dragón, sobre aprender a confiar en el otro cuando todo parece perdido.

Para mí, La isla olvidada entra en la lista de esas pelis que funcionan en familia y que los más grandes también la van a pasar bien, sobre todo si se bancan un arranque medio vertiginoso. Mi recomendación para el sábado es sencilla: llévenla al cine con los chicos, pero después charlenla. Pregúntenles qué recordarían ellos si tuvieran que armar un viaje como el de Raissa y Jo. Yo me fui del estreno con la certeza de que algunas amistades de la adolescencia no se borran ni aunque el mundo se dé vuelta, y eso, en estos tiempos, vale oro.

LB
Luz BrizuelaCuarteto y espectáculos

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