La jugosa multa que se llevó Giovannini por una qualy que duró menos que un café
La cordobesa de 19 años abandonó a los 17 minutos su partido de la clasificación del US Open y terminó pagando 20.000 dólares de su propio bolsillo. La explicación de la regla y los detalles del reglamento que casi nadie conoce.
Che, no se puede. Acá en el Kempes, cuando un equipo se va al entretiempo perdiendo 5-0, al menos aguanta la sonrisa para la foto. Giovannini no llegó ni a eso: se sentó en la silla, miró el tobillo y dijo basta. Diecisiete minutos. Lo que dura un calentamiento con lluvia.
Luisina Giovannini, 19 años y 198 del mundo, aterrizó en Nueva York con la ilusión lógica de cualquier jugadora que pisa una qualy de Grand Slam. Le tocaba la italiana Lucia Bronzetti, 135 del mundo y séptima preclasificada de la clasificación. Pintaba duro, pero pintaba jugable. No fue ni una cosa ni la otra.
El partido que no existió
La italiana le ganó el primer set sin despeinarse: 5-0 en 29 puntos, 21 a su favor. La argentina no había podido sostener ni uno solo de sus juegos de saque. Para esa altura, Giovannini ya estaba de vuelta en el vestuario con el tobillo izquierdo vendado y la cabeza en otra parte. La excusa fue una lesión arrastrada desde hacía semanas, la misma que le impidió competir entre Wimbledon y Nueva York.
El árbitro, sin embargo, no se quedó en la lástima. Aplicó la regla conocida como First-Round Performance, que los Grand Slams esconden en el reglamento como quién esconde la factura del restaurant. La norma dice clarito: si un jugador no alcanza el estándar profesional exigido, puede ser sancionado con hasta el 100% del premio de primera ronda.
- La multa fue de 20.000 dólares, equivalente al 62,5% de los 32.000 que correspondían por esa instancia.
- El reglamento evalúa varios factores: no completar el partido, no haber jugado en las semanas previas, haberse retirado del torneo anterior o haber usado ranking protegido.
- Giovannini no jugaba desde Wimbledon, dos meses antes, y entró al court con el tobillo vendado.
- La sanción no implica acusarla de simular: la propia jugadora había admitido que la lesión le condicionó la preparación.
Lo que viene y lo que se viene
Más allá del cachetazo económico, Giovannini tiene la cabeza puesta en otra cosa: los Juegos Suramericanos de Rosario. Allí vive desde hace ocho años y la siente como propia. "Vengo con una lesión de hace un tiempo, entonces estoy recuperándome para poder estar al 100% en los Juegos", dijo. Y agregó, con esa mezcla de confesión y declaración de amor: "Es como mi segunda casa".
Moraleja de la jornada, querido lector: en el tenis profesional, retirarse no es gratis. Hay reglamentos que parecen de escribano, pero están ahí para que nadie se haga el vivo. Giovannini pagó los 20.000 dólares por una qualy que no existió, y ahora mira hacia Rosario, donde el próximo partido -si Dios quiere y el tobillo responde- puede esperar otra cosa. El próximo rival y la hora, por ahora, los tiene ella en la cabeza: es la lesión, y la cita es con el kinesiólogo.
