La rosarina que volvió a poner a la Argentina en una final WTA después de trece veranos
Podoroska barrió a Badosa en semis y va por el título en San Pablo ante Quevedo; el domingo a las 14.30, con el reloj y el ranking como testigos.
Se acomodó nomás en la tribuna del Kempes, se acomodó como puede, y la mirá. Esa chica de Rosario que un día se quedó a un paso de la final de Roland Garros hoy volvió a hacer ruido en serio: Nadia Podoroska dejó en el camino a Paula Badosa por 6-3 y 6-4 y se metió en la final del WTA 250 de San Pablo. Cosa fina, como dicen los abuelos.
Del otro lado de la red la espera Kaitlin Quevedo, una española que viene de sacar del torneo a la francesa Anna Blinkova en tres sets (6-4, 2-6 y 6-4). Será la primera vez que la rosarina y la europea se crucen en el circuito profesional. La final está agendada para el domingo a las 14.30, hora de la Argentina, en suelo brasileño.
Un set y medio para entenderla
Podoroska arrancó como quien entra a un patio conocido: tomó la iniciativa, quebró dos veces y se plantó 5-2 arriba. Badosa descontó, sí, pero no le alcanzó. Primer set 6-3 para la argentina y a cobrar. El segundo fue otra historia, de esas que se cuentan en voz baja: se quebraron mutuamente, llegaron al 4-4 y la rosarina definió en el décimo game con una ruptura que le permitió cerrar el match con su servicio. Final 6-4 y abrazo al rincón.
Para que se entienda la magnitud: hasta esta semi los antecedentes eran todos de Badosa, que se había quedado con el cruce de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 (jugados en 2021) y también con un partido del circuito ITF en México allá por 2014. La española fue número dos del mundo en abril de 2022 y llegó a San Paulo ubicada en el puesto 70 del ranking. Lejos de achicarse, Podoroska le pasó por encima.
Trece años, una vida
- La última argentina en una final del circuito WTA había sido Paula Ormaechea en Bogotá 2013, cuando cayó en dos sets frente a Jelena Jankovic.
- Podoroska arrancó el torneo en el puesto 317 del ranking mundial y, con la victoria ante Badosa, se aseguró subir cerca de 118 posiciones y quedar alrededor del 199.
- Su mejor ubicación histórica fue el número 36, alcanzado en julio de 2021, después de su inolvidable semifinal en Roland Garros 2020.
- Enfrente tendrá a Quevedo, número 105 del mundo, una rival accesible en el papel pero con el dobles de las grandes ocasiones.
Que se entienda bien: lo de Podoroska no es un cuento de hadas, es un cuento de empecinada. Volvió después de una inactividad larga, se calzó la mochila deRanking 317 al hombro y en Brasil, de a poco, empezó a subir. El domingo a las 14.30 tiene la chance de cerrar la semana con el trofeo bajo el brazo y de devolver a la Argentina al mapa grande del tenis femenino. Yo, la verdad, ya estoy con la camiseta puesta.
