Levantarse de la silla dos minutos puede cambiar cómo se piensa después
Una revisión de 25 ensayos clínicos reunió 1.115 participantes y encontró mejoras pequeñas, pero sostenidas, en atención y memoria cuando se intercalan pausas activas entre tareas sedentarias.
Son las once de la mañana en la calle Belgrano, a la altura de la librería de siempre, y Mercedes, que atiende un kiosco desde hace veintidós años, me dice algo que me queda dando vueltas mientras termino de anotar: ella, cuando siente que se le nubla la cabeza entre facturas y monedas, se para, estira las piernas hasta la esquina y vuelve. No lo llama ciencia ni lo lee en ninguna parte; lo llama "no quedarme pegada". Ahora resulta que una revisión internacional le termina dando la razón.
Lo que midió el estudio
El trabajo fue encabezado por Yongming Li y reunió 25 ensayos clínicos con 1.115 personas de entre 8 y 78 años. La idea fue simple: repartir pequeñas pausas de movimiento en medio de jornadas sedentarias y ver qué pasaba al volver a la tarea. Las interrupciones duraron menos de diez minutos, en muchos casos apenas dos, y se repitieron cada treinta minutos o cada una hora. Caminar, estirarse, subir escaleras, pedalear en una bicicleta fija o hacer ejercicios de resistencia fue lo más probado; también hubo opciones más intensas, como correr sin desplazarse o saltar.
Al retomar lo que estaban haciendo, los participantes mostraron mejoras en atención sostenida, capacidad de cambiar de consigna, control de respuestas impulsivas y memoria de trabajo, esa que permite mantener información en la cabeza mientras se resuelve algo. El promedio fue chico, con un valor de 0,24 en la escala estadística que usan los investigadores, donde 0,2 ya indica un efecto pequeño, pero se hizo más visible cuando las rutinas se sostuvieron varias semanas y cuando se aplicaron en escuelas y oficinas.
- Caminar o hacer estiramientos suaves junto al escritorio.
- Subir y bajar escaleras durante uno o dos minutos.
- Pedalear en una bicicleta fija o similar.
- Ejercicios de resistencia de baja intensidad.
- Actividades más intensas, como correr en el lugar o saltar.
Qué dicen los investigadores que no participaron
Mark Hamer, investigador del University College London, valoró la propuesta para las aulas y planteó que se pueden hacer movimientos sencillos antes de continuar una lección, sin necesidad de equipamiento deportivo. Fue prudente al leer el promedio general y pidió cautela, porque se mezclan edades y etapas cognitivas muy distintas. Mike Trott, de la Universidad de Queensland, propuso una hipótesis para explicar el efecto: la liberación de dopamina y noradrenalina, junto con un mayor flujo sanguíneo cerebral, favorecería el rendimiento mental al volver a la tarea.
Otro dato fino: cuando se compararon las pausas, las separadas por una hora mostraron una ventaja ligeramente mayor que las realizadas cada treinta minutos, aunque la diferencia fue reducida. Para alguien que trabaja sentado, la lectura posible es que no hace falta estar cortando la concentración de manera constante; alcanza con interrumpir de vez en cuando, siempre que la pausa sea activa y no otra media hora de pantalla.
Qué significa en la vida cotidiana
Estas pausas, aclararon los autores, complementan la actividad física habitual pero no reemplazan las recomendaciones generales de ejercicio. Es decir: nadie debería interpretar el resultado como una licencia para seguir sentándose todo el día a cambio de dos minutos de estiramiento. Lo que el estudio sugiere es que, dentro de jornadas largas frente a la computadora o en un aula, mover el cuerpo un poco y volver a la tarea puede rendir un poco mejor que quedarse clavado en la silla.
“Yo lo hago porque si no, siento que se me duerme la cabeza. Ahora me entero de que hay gente que lo estudió y todo.”Mercedes, kiosquera de Belgrano y Congreso
Me fui del kiosco con la misma imagen con la que llegué: Mercedes, parada al lado de la calle, estirando las piernas antes de volver a la caja. No necesitó un paper para saberlo, pero el paper, esta vez, le llegó a confirmar la intuición.
