Marc Márquez puso primera en Misano y le metió presión a un Martín que se quedó mirando
El español clavó el mejor tiempo de la práctica inaugural del Gran Premio de San Marino, escoltado por Bezzecchi y Raúl Fernández. El líder del campeonato cerró octavo y ya siente el aliento de la Ducati oficial en la nuca.
Sacudime la modorra, que esto recién arranca y ya hay tela para cortar. Desde el Kempes lo grito: en Misano el que madrugó fue Marc Márquez, que clavó un 1m31s468 que nadie pudo tocar y se adueñó de la primera práctica del Gran Premio de San Marino y de la Riviera di Rimini. Una marca de manual, de las que te hacen pegar el salto en el banquito y gritar gol antes de tiempo.
A sus espaldas, y a solo 60 milésimas (o sea, un suspiro en el reloj), se plantó Marco Bezzecchi con la Aprilia del equipo oficial, ese piloto que ya nos tiene acostumbrado a aparecer cuando la foto se arma. El podio de la sesión lo completó Raúl Fernández, del equipo Trackhouse, dejando en claro que esta temporada le está devolviendo al de Málaga algo de la sonrisa que se le había extraviado.
El resto, a la sombra del 93
- Álex Márquez (Gresini) terminó cuarto, a tres décimas de su hermano mayor.
- Johann Zarco (Honda LCR) fue quinto, la mejor Honda en una tarde donde los japoneses necesitan aire.
- Pedro Acosta se fue al piso con la KTM oficial, pero se levantó y se las arregló para ser sexto. Genio y figura.
- Luca Marini (HRC Castrol) cerró séptimo, en otra labor silenciosa del italiano.
- Jorge Martín, con la Aprilia oficial, acabó octavo: el líder del campeonato empezó con el freno de mano puesto.
- Fabio Quartararo (Yamaha) y Fabio Di Giannantonio (VR46) completaron el top diez.
Traducido al cordobesismo de siempre: Martín se comió un garrón (una sorpresa amarga) porque llegó octavo a la primera práctica, y el que pasó por arriba de todos fue Márquez, que volvió a marcar territorio con esa Ducati que parece hecha a la medida de su muñeca derecha. Acá no hay magia: hay milésimas, hay confianza y hay un tipo que cuando se prende, se prende.
Dicho esto, ojo con el papelón de sacar conclusiones en viernes. La pista de Misano suele esconder y mostrar cartas con el correr de las tandas, y la goma blanda tiene la última palabra. Lo de Márquez es una señal fuerte, sí; pero hasta que la clasificación del sábado no ordene la grilla, todo es música para el vestuario. Y la orquesta todavía no arrancó del todo.
Lo que viene ahora: la segunda práctica en el Misano World Circuit Marco Simoncelli, este viernes desde las 11.10 hora de la Argentina. Ahí se empieza a ver quién guarda cuerda para el domingo.
