Neuquén se prepara para dos jornadas de cielo encapotado: qué zonas están bajo alerta y qué recomiendan hacer
El Servicio Meteorológico Nacional emitió avisos amarillos consecutivos por lluvias y tormentas en buena parte de la provincia, con máximas que no superarán los 20 grados y ráfagas que pueden pasar los 40 kilómetros por hora.
Cuando dejé el colectivo en la esquina de casa, en el barrio Alto Godoy, me crucé con Gladys, que volvía del almacén con dos bolsas en la mano y la mirada clavada en el cielo. Hace cuarenta años que vive en Neuquén y me dijo, mientras acomodaba el paquete de galletitas, que ya no se confía de los meses templados. Y parece que esta vez tiene razón: el Servicio Meteorológico Nacional activó dos alertas amarillas consecutivas sobre gran parte de la provincia, una por lluvias para la noche del lunes 19 y otra por tormentas para el martes 20, en un cuadro de inestabilidad que se va a sostener, como mínimo, hasta el jueves.
A qué zonas les toca cada alerta
Las advertencias no son uniformes: rigen sobre áreas distintas según el horario. La primera, por lluvias, arranca el lunes por la noche en la Confluencia, el este de Añelo, el este de Pehuenches y Picún Leufú. Más al oeste, en el este de Loncopué, Picunches, Ñorquín, el oeste de Añelo y Pehuenches, y el sur de Minas, el aviso comienza desde la tarde del mismo día; a esa misma zona le corresponde también una advertencia por tormentas que va desde el mediodía del lunes hasta la mañana del martes. Para el martes 20, la alerta amarilla por tormentas se extiende a la Confluencia, al resto de la región este y también al centro y norte provincial.
El nivel amarillo, según repite el organismo cada vez que sale un parte de este tipo, no es para asustarse pero tampoco para mirar para otro lado: implica fenómenos con capacidad de daño y posible interrupción de actividades cotidianas. Quienes tengan planes al aire libre o viajes previstos para esos días deberían, como mínimo, leer con atención el siguiente listado de recomendaciones.
- No salir de casa mientras dure una tormenta eléctrica y evitar refugiarse debajo de árboles o cerca de postes y tendidos de cables.
- Asegurar en patios, balcones y terrazas las macetas, muebles y cualquier objeto que el viento pueda desplazar.
- Revisar desagües y canaletas antes de que lleguen las lluvias, para que no se obstruyan.
- No circular ni cruzar calles o cauces con agua acumulada, ya que la corriente puede arrastrar personas y objetos.
- Manejar con precaución, reducir la velocidad y aumentar la distancia con el vehículo de adelante si llueve en ruta.
A la inestabilidad se suma un marcado descenso de temperatura. El lunes la máxima no pasará de 20 grados y la mínima nocturna bajará hasta los 6. El martes, el rango será entre 11 y 18 grados. El viento, que ya viene soplando, será del noreste y podría registrar ráfagas que superen los 40 kilómetros por hora durante el lunes, lo que explica buena parte de las precauciones con objetos sueltos en el exterior.
Una semana que se anticipa más fría y húmeda de lo habitual
El patrón no se agota el martes. El SMN prevé que las máximas sigan en descenso durante toda la semana: 16 grados el miércoles y 14 el jueves, antes de una recuperación leve el sábado, con 19 grados. En su pronóstico trimestral, el organismo señaló además que el fenómeno de El Niño se está intensificando y que la primavera será más lluviosa y fría de lo habitual en buena parte del país, una tendencia que, según me comentaba Gladys mientras acomodaba las bolsas, ya empezaron a notar en el barrio con noches más frescas y mañanas más grises de lo que solían ser para esta época.
“Yo ya no me confío de los meses templados, porque un día te levantás en remera y a la noche ya estás buscando la campera. Por eso siempre tengo dos o tres cosas en el baúl del auto y un ojo en el parte del tiempo.”Gladys, vecina del barrio Alto Godoy
