Overgeared: el forjador que aprende a ser leyenda desde el subsuelo de un videojuego
Arranquemos por la parte que más me gusta, y que siempre me hace dibujar una sonrisa cuando la escucho en cualquier baile: «Yo nací del mismo lado que vos, del mismo barrio que vos, y mi vieja llorando me mandó a la escuela»… y resulta que ese nene que iba a la escuela, en esta historia que nos ocupa hoy, es Shin Young-woo, un pibe coreano común y corriente que se conecta a Satisfy, un videojuego de esos de fantasía medieval donde lo usual es espada, escudo y monstruos varios. Dentro de Satisfy se hace llamar Grid, y desde el vamos el tipo tiene la peor de las suertes: le cuesta horrores progresar, se la pasa completando misiones menores y, francamente, nadie lo tiene en cuenta.
Pero la vida, a veces, te da una segunda oportunidad envuelta en papel de regalo con un moño negro. Una misión especial le concede a nuestro protagonista el acceso a una clase legendaria. Hasta ahí, todo soñado. La alegría le dura lo que dura un suspiro: en el mismo momento en que la consigue, Grid muere de manera instantánea y queda en el nivel -1, es decir, por debajo del último escalón posible. Para cualquiera eso significa tirar la consola a la basura y cambiar de hobby.
Un herrero entre dragones
Lo que pasa es que Grid descubre algo que ni él sabía que tenía adentro: una habilidad única para fabricar objetos legendarios. Flechas mágicas, espadas que cortan el aire, armaduras que protegen como un abrazo de la vieja. En Satisfy, fabricar equipo termina siendo tan decisivo como empuñarlo, y eso le da al pibe un lugar en la mesa grande del juego. A partir de ahí empieza el ascenso del forjador más querido del reino virtual.
La serie va mostrando el ida y vuelta de siempre en las aventuras online: ir a buscar materiales, aceitar la fragua, aceptar una quest, pelear contra un boss, gastar lo ganado para mejorar el equipo y volver a salir. Pero con un condimento extra de humor, porque Grid no es el héroe musculoso y guapo de manual: es un tipo que aprende a los golpes, que se tropieza mil veces y que va sacando a relucir su madera de artesano entre derrota y derrota. Eso, créanme, lo vuelve querible.
- Origen: novela online del autor Saenal, publicada en Corea del Sur.
- Adaptación previa: manhwa ilustrado por Monohumbug, la historieta coreana de toda la vida.
- Animación: producida por el estudio japonés J.C. Staff.
- Plataforma para verla: Crunchyroll, con doblaje al castellano desde el primer capítulo.
- Punto fuerte del protagonista: crear equipamiento legendario más que pelear con él.
Lo que me lleva a la parte que a mí, como espectadora de historias, más me conmueve: Overgeared no es únicamente la crónica de un héroe que se vuelve poderoso, sino el retrato de un pibe al que la vida le viene torcida desde la cuna, dentro y fuera del juego, y que encuentra en el oficio de herrero una manera de hacerse un lugar. Shin Young-woo arrastra sus propias miserias cotidianas -grande, literalmente- y sin embargo se levanta una y otra vez con la espada recién forjada al hombro. Esa mezcla de esfuerzo, aprendizaje y vínculo humano es la que vuelve a Grid un personaje al que uno le toma cariño en serio.
Un sábado para darle play
Si el sábado a la noche te queda un rato largo, después de la milanga, antes de que suene el último tema del bailanta, te calzás las pantuflas, te preparás un mate y le das play a Overgeared en Crunchyroll. La serie ya está disponible con doblaje al castellano, así que no hay excusa de subtítulos. La recomendación, como siempre, es de esperar dos o tres capítulos para entrar en clima y, si te enganchó como me enganchó a mí, prepararse para una historia donde forjar termina valiendo tanto como pelear. Nos leemos la próxima, che.
