Ulzana vuelve a cabalgar: dos versiones, una misma película y un western que pide rescate
Robert Aldrich y Burt Lancaster cruzaron el desierto en 1972 con una historia de persecucion apache que se estreno distinta en Estados Unidos y Europa. Arturo Perez-Reverte la rescato y la puso otra vez en el mapa.
Yo la vi hace ya unos cuantos anos y la verdad es que me quedo dando vueltas la idea de que una pelicula pueda cambiar segun la copies en un kiosko de revistas o en un cine del viejo continente. La venganza de Ulzana es exactamente eso: un western de Robert Aldrich, con Burt Lancaster como ese explorador medio roto que se suma a la caballeria para perseguir a un apache fugado, y que amanecio con dos montajes casi iguales en duracion pero diferentes en lo que muestran. Aldrich superviso la copia que llego a Estados Unidos y Lancaster metio mano directo en la version que se vio en Europa. Por eso no alcanza con mirar el minutero para saber cual tenemos enfrente.
Una actriz que aparece y desaparece
La diferencia mas concreta es Aimee Eccles, que hacia la amante indigena del personaje de Lancaster. En la copia europea esa historia de amor directamente no esta. El personaje se borra y el film se endurece todavia un poco mas. Yo, cuando lo supe, confieso que me rei con esa mania de Lancaster de meterle mano a todo, pero tambien entendi que algo decia de como se pensaba el cine de cada lado del oceano en aquellos anos setenta.
La fuga que arma toda la persecucion
La historia arranca con Ulzana escapando de una reserva donde lo habian maltratado y encabezando una seguidilla de ataques con un grupo de apaches. La caballeria sale a buscarlo y suma a McIntosh, el explorador que encarna Lancaster, que conoce el terreno y las costumbres del enemigo. Ahi se arma la columna vertebral del film: una larga persecucion por el desierto, con la caballeria persiguiendo a un grupo chico pero muy complicado de atrapar.
Ford como sombra y un guion con pedigree
El guion lo firmo Alan Sharp y el propio Sharp reconocio que arranco escribiendo con Centauros del desierto, la pelicula de John Ford, en la cabeza. La intencion era claramente rendirle homenaje al maestro del western y eso se nota en la construccion del personaje de Lancaster, que tiene mucho del Ethan Edwards que inmortalizo John Wayne, aunque con otro signo. La firma de Sharp le dio al libreto una solidez que uno agradece cuando la mira de grande.
“Una obra maestra de Robert Aldrich, una pelicula extraordinaria y muy poco conocida.”Arturo Perez-Reverte
Aldrich estaba orgulloso de la pelicula y la critica la recibio bien, aunque la taquilla no la acompanio. Por eso la recomendacion de Perez-Reverte sirve como una especie de rescate: el escritor espanol la puso en su lista de westerns que merecen volver a verse y subrayo sobre todo la violencia del arranque, con una escena durisima en la que un soldado mata a una mujer. Si no la vieron, ese comienzo ya les avisa que no es un western de manual.
Mi recomendacion para el sabado a la noche es directa: busquen La venganza de Ulzana, armense un rato sin ruido y dejense llevar por la persecucion. Si pueden comparar las dos versiones, mejor todavia, porque ahi se ve bien claro que un mismo film puede contar dos cosas apenas cambia un montaje. Y despues me cuentan, asi seguimos hablando del oeste entre quienes todavia le damos una oportunidad al genero.
