Siete platos para no aburrirse en la cocina: del curry a los ñoquis de papa
Una semana con aromas que cruzan fronteras: curry de lentejas y calabaza, brochettes a la parrilla, arroz chaufa exprés, ñoquis caseros, tarta sin masa, gambas al ajillo y espárragos con jamón crudo. Además, una salsa de frutillas para salvar la fruta que quedó en la heladera.
Imaginate esta semana con el aroma del jengibre recién salteado en el aceite, ese perfume que avisa que el curry está en marcha antes de que abramos la heladera. Lejos de reducirse al polvo amarillo que muchos tenemos en la alacena, el curry es también una técnica: se empieza por una base aromática de cebolla, ajo y jengibre, se suman las especias, se las cocina unos instantes en el aceite para que despierten, y recién después entran los líquidos, ya sea leche de coco, tomates triturados o un buen caldo. Esa pequeña pausa en los condimentos es el secreto para que el plato entero cambie de registro.
El curry rendidor, las brochettes a la chapa y los clásicos que nunca fallan
Las versiones vegetarianas son de las más amables para el bolsillo y el freezer. Garbanzos, lentejas, calabaza, coliflor y papas se llevan de maravillas con las especias y resuelven una comida completa sin necesidad de sumar carne. El curry de calabaza con lentejas y cúrcuma, por ejemplo, pide tiempo de cocción pero poca mano: como casi todo guiso que se precie, al día siguiente está mejor, más redondo y con los sabores ya presentados.
Para la noche de la parrilla o la plancha, las brochettes de pollo son un golazo: con un buen chimichurri y una ensalada fresca al lado, no hace falta nada más. Si te sobra arroz del mediodía, el chaufa es tu mejor aliado: nacido del cruce entre la cocina china y la peruana, se arma en minutos en el wok y termina con ese punto tostado que lo hace irresistible. Y los ñoquis de papa, con la textura justa (blandos pero que no se desarmen), bancan cualquier salsa que les pongas encima, desde manteca y salvia hasta un ragout de carne lento.
- Tarta sin masa: variantes de espinaca con ricota, zapallitos o jamón y queso. Funciona caliente en la mesa o fría en la vianda del trabajo.
- Gambas al ajillo: ajo, pimentón y un aceite de oliva que banque el calor son la santísima trinidad. Cuidado con pasarte de cocción, que quedan gomosas.
- Espárragos con jamón crudo: entrada de temporada que conviene apurar, porque cuando el espárrago se va del mercado hay que esperar hasta el año que viene.
- Salsa de frutillas: el rescate perfecto para esa fruta que empezó a perder agua en la heladera. Va con helados, smoothies, trifles o simplemente una cucharita a deshoras.
