Saltar al contenido
Miércoles, 4 de noviembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Deportes ›
Deportes /

Un agarrón de cuello le costó la cancha a Draymond Green, pero Golden State se llevó el partido

El alero fue expulsado en el tercer cuarto ante Phoenix tras apenas 17 minutos, y los Warriors sostuvieron el resultado hasta el 116-113.

Por Emiliano OviedoDeportes · · hace 9 h
Un agarrón de cuello le costó la cancha a Draymond Green, pero Golden State se llevó el partido

Hay cruces que se ven venir y otros que explotan de golpe. El del tercer cuarto entre Golden State y Phoenix fue de los segundos, y dejó a Draymond Green afuera antes de que el marcador dijera mucho.

Todo arrancó debajo del aro, cuando Khaman Maluach empujó a Green y lo tiró al piso. Green se levantó, fue directo al pivote de Phoenix y lo derribó abrazándolo con los dos brazos. Dillon Brooks llegó corriendo y quedaron cara a cara entre empujones. Ahí Green le puso una mano en el cuello a su rival.

La segunda técnica que lo mandó al vestuario

Los árbitros sancionaron a los dos con faltas técnicas, pero para Green la segunda de la noche fue la que lo sacó de la cancha. Fue su primera expulsión de la temporada, con apenas cuatro puntos, cuatro rebotes y dos asistencias en 17 minutos.

Pese a perder a uno de sus referentes, los Warriors sostuvieron el resultado y ganaron 116-113. La ausencia no los hundió.

Dos historiales que no están limpios

Ninguno de los dos llega con la hoja en blanco. Brooks construyó parte de su perfil en la liga a base de choques físicos y verbales. En los playoffs de 2023 dijo que LeBron James estaba "viejo" y soltó una frase que suena a declaración de intenciones:

“Me gusta provocar a los osos.”Dillon Brooks

Esa serie terminó con su expulsión por un golpe bajo en la ingle a la estrella de los Lakers. Green, por su parte, protagonizó en octubre de 2022 un episodio con Jordan Poole durante un entrenamiento de los Warriors: le pegó en el rostro, quedó grabado en video y tuvo fuerte repercusión dentro de la franquicia.

La pregunta que deja la noche es la que plantea el propio material: hasta dónde aguanta esa intensidad antes de que el costo disciplinario supere el beneficio competitivo. Para mí, el agarrón de cuello fue el momento en que la intensidad se pasó de la raya.

EO

Te puede interesar