Viernes, 11 de septiembre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
PortadaVida
Vida /

Una caída en nieve polvo en el Cerro Bayo reabre el debate sobre los protocolos para andar fuera de pista

El deportista Mirko Luqe se accidentó mientras descendía en snowscoot por una zona no balizada de Villa La Angostura. Salió ileso, pero el episodio dejó al descubierto una variable crítica del riding en montaña: cómo reacciona el grupo cuando alguien cae en nieve profunda.

Por Constanza NietoSociedad y vida · 11 de septiembre de 2026 · hace 38 min

La mañana arranca fresca en el barrio de Las Balsas, en Villa La Angostura, con esa quietud que solo se rompe cuando los primeros micros a subir toward el Cerro Bayo. En la parada de la línea urbana, Marta, vecina del lugar desde hace veintitrés años, me cuenta mientras espera el colectivo: "Acá todo el mundo conoce a alguien que se fue a la nieve y volvió contando una historia fuerte. Lo de este chico fue un susto grande, pero podría haber terminado mal". Me lo dice con esa mezcla de preocupación y orgullo que tienen los habitantes de la cordillera cuando hablan de su montaña.

Lo que pasó fue lo siguiente: en plena temporada patagónica, Mirko Luqe, un deportista argentino que se mueve como pez en el agua en dos disciplinas poco masificadas como el snowscoot y el snowbike, protagonizó una caída aparatosa mientras descendía por una zona de nieve polvo profunda fuera de las pistas demarcadas del Cerro Bayo. El episodio, que se viralizó en redes por las imágenes, terminó sin lesionados, pero dejó a todos los que andamos detrás de estas noticias con una pregunta incómoda: qué hacemos realmente cuando un compañero se cae en terreno no balizado.

De qué hablamos cuando hablamos de snowscoot y snowbike

Antes de meternos en el fondo de la cuestión, vale la pena detenerse un segundo en estas dos disciplinas que crecen cada temporada entre los aficionados a la montaña. El snowscoot y el snowbike son, en esencia, variantes del ciclismo de montaña adaptadas a la nieve: toman la geometría y el manejo de una bicicleta BMX y le suman el deslizamiento propio de una tabla de snowboard. ¿El resultado? Una rueda delantera que se reemplaza por un pequeño esquí y una trasera que se convierte en una tabla, lo que le permite al rider moverse con agilidad en pendientes empinadas y en nieve no compactada.

No son juguetes, ni mucho menos. Los guías de alta montaña coinciden en que exigen un nivel técnico alto y, sobre todo, un conocimiento muy fino del terreno. Quienes los practican suelen ser esquiadores o snowboarders con varios años de experiencia que buscan un desafío distinto, algo que les permita sentir el control de una bicicleta pero con el vértigo y el silencio de la nieve profunda. En el caso de Luqe, se trata de un referente local con horas de vuelo suficientes como para saber dónde se mete.

Lo que pasó en la montaña y por qué importa

Según reconstruí a partir del material disponible, Luqe perdió el control durante el descenso y cayó varios metros por la pendiente antes de poder detenerse. Salió caminando. Sin embargo, el episodio puso el foco en un aspecto que los instructores de esquí fuera de pista suelen subrayar con insistencia: en terreno no balizado, la primera obligación de cualquier integrante del grupo es verificar el estado del compañero caído antes de pensar en continuar.

Los protocolos básicos de seguridad en nieve fuera de pista son bastante claros al respecto y, sin embargo, muchos riders experimentados los olvidan en la vorágine de la bajada. Establecen que, ante una caída, el grupo debe detenerse, establecer contacto visual o verbal con el accidentado y, si no hay respuesta inmediata, acercarse para evaluar su estado. Esto cobra una importancia especial en nieve polvo profunda, donde una persona puede quedar parcialmente enterrada y sufrir asfixia en cuestión de minutos.

  • Detenerse inmediatamente y no seguir bajando: la prioridad es el compañero caído, no el descenso.
  • Establecer contacto visual o verbal a distancia: si responde, evaluar si puede moverse por sus propios medios.
  • Si no hay respuesta, acercarse con cuidado, marcando el paso y evitando cargar nieve extra sobre el accidentado.
  • En zonas de riesgo de avalancha, mantener la línea de visión y despejar la zona de la cabeza del herido.
  • Si hay lesión evidente, no mover al accidentado y dar aviso a los servicios de rescate del centro de esquí o a la patrulla de montaña.

El Cerro Bayo, ubicado a pocos kilómetros del centro de Villa La Angostura, ofrece zonas perfectamente habilitadas para esquí y snowboard, pero también tiene áreas amplias de nieve virgen a las que acceden riders y esquiadores con experiencia fuera de los límites controlados. Para quienes planean una salida de este tipo, las recomendaciones que repiten hasta el cansancio los guías incluyen no salir jamás solos, integrar grupos de al menos tres personas, llevar detector de víctimas de avalancha (DVA), pala y sonda, e informar a alguien en tierra el recorrido previsto y la hora estimada de regreso.

Antes de cerrar la nota vuelvo a Marta, que ya subió al colectivo y me escribe por WhatsApp para ampliar lo que me dijo en la parada. "Acá en el pueblo todos sabemos esquiar, pero pocos saben lo que es meterse fuera de pista con responsabilidad. Mi hijo mayor anda en snowbike y cada vez que sale me hace prometerle que va con grupo, con los equipos y avisando a la patrulla. Después de lo de este chico, me quedo más tranquila". Lo dice con esa calma enorme de quien conoce la montaña y sabe que el riesgo cero no existe, pero que la diferencia entre un susto y una tragedia muchas veces se mide en decisiones tan simples como detenerse cuando alguien cae.

CN
Constanza NietoSociedad y vida

Te puede interesar